Mostrando las entradas con la etiqueta imagen personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta imagen personal. Mostrar todas las entradas

jueves, septiembre 20, 2007

Test de Imagen Personal para Empresarios

 Test Imagen Personal

Test desarrollado por Soluciones Eficaces

Compruebe sus respuestas
A continuación se ofrecen las respuestas al Cuestionario sobre la imagen personal.


1. Únicamente los políticos, artistas y personajes famosos se deben ocupar de su imagen:
Correcto b. Falso.

Es falso que sólo las personas que se dedican al mundo de la política, el cine, la televisión, etc., sean las que deban ocuparse de su aspecto y de su imagen. Cualquier persona que desarrolle una actividad pública o privada debe cuidar su imagen, ya que es uno de los mejores activos con el que puede contar.
Más Información: Guía de Imagen Personal



2. ¿Es necesario tener un cuerpo perfecto para transmitir una buena imagen personal?
Correcto b. No.

Cierto es, que muchas veces cuando oímos o hablamos de imagen, casi siempre, pensamos y dejamos que nuestra mente se vaya hacia hombres y mujeres con cuerpos perfectos. Nos fijamos y comentamos esos cuerpos esculturales, esbeltos y con un gran atractivo. Pero las personas somos algo más que un aspecto físico, estamos dotadas de una mente maravillosa y de unos valores interiores, que hacen que seamos lo que realmente somos y que conforman nuestra propia personalidad. Seguramente habrá observado cómo en alguna reunión, a personas que sin tener un cuerpo perfecto, son el centro de atención y atraen a las personas a sus conversaciones. Cuidar el aspecto exterior es importante, pero pasado el primer momento visual, lo que más se valora de una persona son sus conocimientos, su simpatía, afabilidad y su capacidad de relacionarse. El aspecto físico adecuado abre las puertas, pero si después no hay nada, pierde totalmente su atractivo.
Más Información: Mime su imagen potenciando sus valores personales



3. ¿Considera qué cuidar su aspecto físico es una frivolidad (cuerpo, cabellos, piel, etc.)?
Correcto a. Nunca.

Para tener y transmitir una buena imagen es necesario que usted se sienta bien y para que esto suceda, deberá sentirse a gusto con su cuerpo, por ello es importante cuidarle y mimarse. Aunque parezca narcisita, cuanto más se guste, más gustará a los demás.
Más Información: La Imagen Personal, un activo muy importante a cuidar.



4. ¿Piensa qué ocuparse de elegir las prendas que mejor le sienten o los colores que más le favorezcan es cuestión de personas superficiales o que sólo se ocupan de si mismas?
Correcto b. No.

Por supuesto que no. Usted sabe que la primera impresión cuenta y ésta viene dada, en ese momento, por su aspecto exterior y el tipo de vestuario que ha decidido utilizar. Eso no quiere decir que no sea una magnífica persona, lo que pasa, es que la gente prejuzga a los demás por su apariencia, por tanto cuidarla, es importante, si quiere ser creíble y conseguir los efectos que desea. El uso adecuado del tipo de vestuario para cada situación o lugar, el que mejor le siente, y los colores que más le favorezcan, serán claves para transmitir mayor credibilidad y también le harán sentirse mucho mejor.
Más Información: Cómo vestir correctamente en el entorno profesional.



5. ¿El aspecto externo y la forma de vestir son los únicos temas que se deben cuidar para transmitir una buena imagen personal?
Correcto c. Existen otras cuestiones que se deben fomentar y prestar atención.

Evidentemente existen otras cuestiones que se deben fomentar y prestar atención. Tener una buena imagen, consiste en emitir un mensaje armonizado de su propia personalidad, que abarca: desde los aspectos físicos, a la forma en la que se comporta: qué posturas adopta, cómo camina (seguro, dudoso o indeciso), de qué forma saluda, el tono de su voz (si es cordial, seco o áspero), la franqueza de su mirada, si mira a los ojos o no, su sonrisa, la higiene y el aseo personal, la cortesía, su educación... Por tanto, para transmitir una buena imagen debe desarrollar y tener su propio estilo, un estilo que dignifique a su persona, que denote las mejores cualidades que usted posee: su forma de ser y de actuar, su cortesía, su amabilidad, los buenos modos, su comportamiento, sin olvidar, el aspecto externo y el cuidado del vestuario que utiliza.
Más información: El poder de los pequeños detalles



6. ¿Influyen sus sentimientos o su comportamiento en la forma en la que las demás personas le perciben?
Correcto a. Sí.

Sí y mucho. No debe olvidar que su cuerpo emite otra serie de mensajes muy importantes y que éstos son inconscientes, por lo que si no aprende a controlarlos delatan su estado anímico. Estoy hablando del lenguaje corporal y de cómo los gestos, la voz o una mirada, le pueden traicionar y echar al traste ese encuentro o por el contrario. Es muy importante tener y mantener un cuerpo y una mente sana. Busque momentos en los que dedicarse a usted mismo, a mimar su cuerpo y su espíritu. Esto le hará sentirse mejor, lo que beneficiará su forma de ser y comportarse con los demás.
Más información: Hablamos cuando nuestra boca calla



7. ¿Cree que conocer y controlar el lenguaje corporal y nuestra forma de comportarnos nos quita naturalidad y espontaneidad?
Correcto c. Nunca.

Tener control no significa que se pierda la frescura y la naturalidad en las relaciones con las otras personas. Saber qué hacer, cómo comportarse y qué decir, le permitirá mostrar sus mejores formas, el respeto y la consideración a las personas que le rodean.
Más información: El saludo, una forma de mostrar cortesía y buen hacer



8. ¿La imagen de una persona puede influir en la credibilidad y fiabilidad de la empresa a la que representa?
Correcto c. Siempre.

Por supuesto. Lo que usted dice y cómo lo dice, la seguridad que usted muestre, la forma en la que hable y el cuidado de su aspecto exterior, muestra a los demás, si se siente bien, si está seguro, si tiene confianza, y un sin fin de cosas más. Por tanto, eso se extrapola a su empresa, ya que éstas están formadas por personas que mantienen el contacto directo con los públicos objetivos de las mismas y el cómo se comporten y lo que hagan redundará en la empresa.
Más información: Protocolo Empresarial: una buena inversión



9. La imagen sólo se transmite cuando nos relacionamos de forma física con otras personas:
Correcto b. Falso.

Usted permanentemente está transmitiendo lo qué es y quién es, aunque las personas no le vea. Por eso es interesante que cuide todos los aspectos en sus relaciones. Cuando escribe o habla por teléfono sigue manifestando su forma de ser y actuar, por tanto, cuide también sus relaciones aunque no los tenga a la vista.
Más Información: 12 claves que le ayudarán a mejorar en su comunicación telefónica



10. ¿Cree que cuidar y transmitir una buena imagen le aporta algún beneficio?
Correcto a. Sí, muchos y muy variados.

Cuidar su imagen le aporta muchos y muy variados beneficios, desde lo que le puede ayudar a conseguir, hasta lo bien que le puede hacer sentirse. Cuando usted se siente bien consigo mismo, es capaz de cualquier cosa. Esa capacidad le permite tener mayor seguridad, tiene más confianza, le hace sentirme mejor, su autoestima aumenta y se siente a gusto con lo que hace. Eso le permite enfrentarse a las diferentes situaciones con las que tiene que vivir o solucionar en su día a día, y que las veas de una mejor manera y sea capaz de dar lo mejor que hay dentro de usted. El tener y transmitir una buena imagen le permite: Atraer a las personas que desea que entren en su entorno social o profesional, a tener mayor confianza en sí mismo, a elevar su autoestima; en suma, a que se sienta bien y a ser un imán y a atraer todo lo que desea para su vida personal o profesional.
Más información: Guía de Imagen y Protocolo

miércoles, septiembre 19, 2007

Test de Imagen Personal para Empresarios

 Test Imagen Personal

Test desarrollado por Soluciones Eficaces

Toda persona en sus relaciones personales y profesionales transmite una imagen. Algunas veces y sin ser usted consciente está ofreciendo una imagen que no es la que usted desea.

A través de este test valore cómo se ve usted mismo y descubra qué cuestiones debe reforzar para proyectar la imagen personal que desea y que le ayudará a triunfar en su vida social y en los negocios.

1. Únicamente los políticos, artistas y personajes famosos se deben ocupar de su imagen:




2. ¿Es necesario tener un cuerpo perfecto para transmitir una buena imagen personal?




3. ¿Considera qué cuidar su aspecto físico es una frivolidad (cuerpo, cabellos, piel, etc.)?





4. ¿Piensa qué ocuparse de elegir las prendas que mejor le sienten o los colores que más le favorezcan es cuestión de personas superficiales o que sólo se ocupan de si mismas?





5. ¿El aspecto externo y la forma de vestir son los únicos temas que se deben cuidar para transmitir una buena imagen personal?





6. ¿Influyen sus sentimientos o su comportamiento en la forma en la que las demás personas le perciben?





7. ¿Cree que conocer y controlar el lenguaje corporal y nuestra forma de comportarnos nos quita naturalidad y espontaneidad?





8. ¿La imagen de una persona puede influir en la credibilidad y fiabilidad de la empresa a la que representa?





9. La imagen sólo se transmite cuando nos relacionamos de forma física con otras personas:




10. ¿Cree que cuidar y transmitir una buena imagen le aporta algún beneficio?



viernes, mayo 18, 2007

Haga lo que crea y consiga lo que desea


Hay personas que buscan la aprobación de los demás y esto hace que, en algunas ocasiones, les resulte más difícil alcanzar el éxito. Una persona segura, con las ideas claras, que crea en sí misma y con planteamientos serios tiene mucho más fácil alcanzar sus objetivos.





Por Lola García, Directora de Soluciones Eficaces .



Resumen:

  • La seguridad que uno mismo tiene es un paso importante para emprender.
  • No sea una copia de otra persona; Busque lo mejor que hay en Usted.
  • No trate de aparentar algo que no sea. Sea lo mejor en lo que hace.
  • La Fábula de las flores.






Uno de los mayores valores que las personas tienen es la creencia en si mismas: en lo que son, quieren ser y su lucha por conseguirlo.

Uno de los mayores errores que se cometen es vivir o hacer todo aquello que los demás esperan o quieren que hagamos. Esto sucede cuando se busca la aprobación de los demás y no se quiere que los que nos rodean, se enfaden con nosotros o no deseamos contrariar a las personas a las que queremos y entonces caemos en el chantaje emocional.

Como necesitamos sentirnos queridos o respetados, entonces entramos en el juego: no hacemos lo que más deseamos en ese momento para no herir o no sentirnos culpables. Hemos sido educados con el sentimiento de culpa grabado en nuestro cerebro de forma permanente, como así lo demuestran las siguientes frases: “no salgas a la calle porque papá se sentirá preocupado”, “no llegues tarde porque te podrá pasar algo malo”, “cuidado con el vaso de leche que se te caerá”, “si eliges irte a ese lugar, me harás sentirme muy triste” y un largo etcétera de frases similares, que hemos escuchado desde nuestra más tierna infancia.

¿Y qué nos ha sucedido? Que nos hemos convertido en personas temerosas, poco arriesgadas y hemos perdido la creencia en nosotros mismos. Hemos decidido vivir la vida que las personas que nos rodean y nos quieren, han resuelto para nosotros, pero no la que hubiéramos deseado experimentar. ¿Por qué? No toda la culpa la tienen nuestros padres, nuestras parejas o nuestro entorno, en gran medida, nosotros somos los mayores responsables porque hemos entrado en el juego de las emociones y no hemos querido contrariar a nadie, porque en el fondo de nuestro corazón, necesitamos que nos quieran o nos respeten, necesitamos la aprobación de los demás.

Cuando usted rompe los lazos de la búsqueda de aprobación por los demás, habrá conseguido andar un largo camino que le conducirá a ser mejor persona, inicialmente para usted mismo y luego para los demás. Quizás en algunos momentos podrá ser tachado de egoísta, pero ¿qué somos capaces de ofrecer a los demás cuando nos sentimos frustrados, fracasados o sin rumbo? Pues seguramente, nada. Pues entonces es el momento de abandonar viejos hábitos y empezar a cuidarse y a quererse; en el instante que lo consiga, estará ofreciendo a sus seres queridos, a sus amigos y a sus colaboradores, lo mejor de usted mismo.

Debemos aprender a creer en nosotros, a no necesitar la aprobación de los demás y a no ser una copia de personas que para nosotros son referentes. Emular a personas respetadas o exitosas suele ser otro error en el que se suele caer. Nuestra mente idealiza a una persona y entonces aprendemos sus gestos, su forma de expresarse, su forma de relacionarse para, al final, ser una burda copia de ellos, habiendo perdido nuestra personalidad, nuestros valores, en resumen, nuestra esencia de ser humano y nuestra imagen.

Potenciar lo que realmente se es no es tarea fácil pero sí muy gratificante. Cuando una persona se siente con confianza y cree que puede hacer todo aquello que desea, entonces se desata una gran fuerza interior, que impulsa a conseguir todos aquellos sueños que se persiguen.

Ahora me gustaría despedirme con una fábula que habla de flores y que he titulado:


El invernadero de Helena

Helena era una mujer que amaba las flores y decidió construir un invernadero. Buscó las flores más hermosas para ese rincón mágico que iba a crear y acondicionó el lugar buscando lo ideal para el crecimiento de las plantas: temperatura, humedad, abono, tierra, etc. y cuidó con esmero este vergel que estaba creando.

Un día paseando por el invernadero descubrió que sus flores se estaban muriendo. Preocupada, se acercó a la rosa y le preguntó porque estaba tan mustia cuando ella le dedicaba tanto cuidado; ésta le respondió que estaba triste porque no podía ser tan hermosa como la orquídea. Siguió caminando y se encontró a un helecho y éste le dijo, que se moría porque no podía florecer como la rosa. A unos pocos pasos, se encontró un naranjo caído porque no podía dar flores tan hermosas y olorosas como la rosa y la orquídea. Éstas a su vez, le comentaron que se morían porque no podían ser tan fuertes y altas como el naranjo.

Entre todo aquel caos de plantas mortecinas, encontró una flor lozana, fresca y frondosa; era una margarita. Helena extrañada se acercó y le preguntó:

— ¿Cómo es posible que crezcas tan saludable en este jardín, donde flores y árboles se mueren y están mustios?

Ésta le respondió:

— No lo sé, quizás sea porque siempre pensé que querías margaritas y pensé que debía ser la mejor y la más bonita para que, cuando visitaras tu jardín, te deleitaras y te enorgullecieras mirándome, y me dije: voy a ser la margarita más bella y hermosa del jardín de Helena.

Si creemos en lo que somos y trabajamos en ser los mejores, en aquello que queremos ser, conseguiremos el éxito y la felicidad en nuestras vidas. Pero si decidimos vivir mustios y marchitos, ansiando ser lo que no somos, nos sentiremos frustrados y repitiéndonos constantemente: “si yo pudiera...”, “si yo consiguiera...”, “si me dejaran...”, “si me permitieran...”, “si yo fuera…”.

Nos dedicamos a vivir nuestra vida siempre pensando en el futuro y en lo que podríamos conseguir, sin pensar que es hoy cuando debemos trabajar en ser los mejores, en ofrecer lo mejor que sabemos hacer y en conseguir aquello que deseamos.

Podemos elegir hoy estar felices con lo que somos, con lo que tenemos y trabajar para conseguir nuestros sueños; o podemos vivir amargados, por lo que podríamos ser o tener.

El día que acepte que usted es un ser único y exclusivo y que nadie puede hacer lo que usted tiene que realizar en esta vida, que puede ofrecer algo mejor que sus competidores, que es lo que es y no lo que podría ser; ese día se desatará una energía arrolladora que le llevará directo a la cima del éxito.

viernes, marzo 23, 2007

Cómo aprovechar las nuevas tecnologías para optimizar su imagen



La entrada en la era tecnológica supuso el desarrollo de una nueva forma de comunicación. Hoy en día, la comunicación a través de los teléfonos móviles y el correo electrónico se ha convertido en una herramienta habitual e imprescindible tanto en el plano personal, como en el profesional.

Por Lola García, Directora de Soluciones Eficaces .

Resumen:
•

Consejos y normas de cortesía y buen hacer en la comunicación por teléfono móvil

•

Recomendaciones básicas para el envío y recepción de correos electrónicos

Nadie duda de la importancia que tiene desarrollar una comunicación efectiva en cualquier tipo de relación. El mensaje no es un elemento aislado sino un conjunto de circunstancias (el contexto social y cultural, la forma de transmisión, los ruidos, etc.); como dijo Ortega y Gasset: “yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella, no me salvo yo” (porque así es su famosa cita completa); si no nos preocupamos por esas circunstancias, no estamos haciendo ningún favor al mensaje y a nuestra imagen.

A los problemas que dificultan cualquier comunicación interpersonal directa, se añaden otros, cuando la comunicación se realiza a través de algún sistema intermediario como teléfono, papel (cartas), correos electrónicos, etc. Dichos problemas o “ruidos de comunicación”, si bien, son difíciles de eliminar totalmente, deben conocerse a fin de ser evitados o controlados.

En cualquier tipo de comunicación donde los interlocutores no se ven físicamente se produce una falta de kinesia (lenguaje del cuerpo), lo cual, deja desprovisto al mensaje de su circunstancia global; cuando hablamos con alguien que está, frente a frente, vemos su predisposición: si bosteza, asiente, abre los ojos, frunce el ceño, etc., pero cuando no vemos a la persona, tan sólo podemos intuirlo, a veces, no acertadamente.

Con la llegada de la telefonía móvil e internet comienza una nueva forma de comunicar con los demás, más rápida e instantánea, sin que por ello, debamos de descuidar ciertas normas de cortesía y buen hacer.

El teléfono móvil

El uso del móvil para hablar con otra persona, no tienen unas normas y usos distintas de las del teléfono tradicional. Lo que dota a dicho artículo de una característica propia, que afecta a la comunicación, es el tema de los mensajes y su portabilidad.

En cuanto al tema de los mensajes, tan sólo resaltar que no está indicado para hacer comunicaciones con personas cuyo trato no es cercano o cuando es una relación formal: si prevemos que vamos a llegar cinco minutos tarde a una reunión, haremos una llamada, no mandaremos un mensaje. Tema aparte es cuando el receptor es un “amigo”.

El uso habitual del móvil y la generalización del envío de mensajes, ha provocado el uso de un lenguaje propio a base de abreviaturas (porque = xq, también = tb, se que te = sqt, etc.,) que puede causar no pocos problemas de comunicación, independiente del mal uso que hacemos de nuestro idioma. Aunque puedan parecer obvias y la breve extensión del mensaje casi obligue a ellas, el protocolo social aconseja no utilizar este tipo de abreviaturas que no significan nada y destrozan nuestra lengua. Si la persona lo desea, debe limitar su uso a entornos familiares o de amigos y siempre que, estemos seguros de que el receptor va a entender perfectamente el texto, porque esté habituado a esa misma jerga.

A pesar de sus inconvenientes, se ha convertido en una forma rápida y fácil de información masiva. Actualmente se ha implantado el uso de “plataformas de mensajes” que utilizan muchas empresas con fines comerciales o de información general; por ejemplo, los mensajes de empresas de telefonía móvil, enviados a sus usuarios para informar sobre promociones, descuentos, ...

La otra cuestión, el que se pueda llevar encima un teléfono e iniciar una conversación en cualquier lugar, evidentemente, ha permitido una mejor comunicación y localización de las personas pero también, en algunos casos, una falta de cortesía para las personas que nos rodean.

Mantener encendido el móvil, en muchas ocasiones, se ha convertido en una necesidad, sin valorar que puede molestar a las personas con las que usted esté reunido, en un almuerzo, en una conferencia, etc. Si debe dejarlo conectado, comente que está esperando una llamada importante y manténgalo en posición de silencio; si ha de hablar, no lo haga delante de todos, salga a un lugar apartado y que no interfiera en el desarrollo del encuentro.

Correo electrónico o e-mail

En poco se diferencia o se debería diferenciar, la utilización del correo electrónico, como medio de comunicación, del correo postal. Digo “se debería” porque no pocas personas, hacen de los mensajes on-line, una forma de escritura poco formal o no demasiado cuidada, quizá por la aparente frialdad del medio.

Aunque este tema es muy extenso, existen algunas recomendaciones básicas que ayudan a que el correo electrónico consiga que el mensaje llegue de la forma más clara y objetiva posible. Algunos consejos a tener en cuenta son:

- La primera norma de cualquier texto escrito, se resume, en la palabra nemotécnica inglesa KISS (Keep it simple and short), es decir: “hazlo sencillo y corto”. Las frases demasiado largas o complejas dificultan el entendimiento. El uso lógico de puntos, punto y coma y dos puntos facilitan la lectura y su comprensión.

- Mucho cuidado con puntuar correctamente, no olvidemos que una coma mal situada o un punto incorrecto puede cambiar completamente el significado de una frase.

- Si tenemos que enviar mucha información es mejor crear documentos adjuntos o links (accesos a otras páginas desde donde obtener la información), a fin de facilitar su manejo. En el caso de los documentos adjuntos, debemos cerciorarnos de que no puedan infectar con ningún virus al destinatario. Un link siempre agiliza el envío de un e-mail, frente a los adjuntos, ya que no aumenta el peso (kilobytes enviados) del mismo.

- El texto ha de ser claro, es decir, que debemos evitar las abreviaturas como en el caso de los mensajes a través de móviles y hacer frases completas: un e-mail, aunque más dinámico que una carta postal, no es un telegrama.

- Es importante cuidar tanto el lenguaje como la tipografía. Las letras tipo seriff (las más curvadas tipo Times New Roman, Bookman o tipos manuscrito como english o monotype cursiva ) dan un aire más clásico y formal al texto. Las letras tipo palo (arial, verdana, etc.) son más modernas. En general, los tipos sheriff, que no son manuscritas, son más fáciles de leer y cansan menos la vista, razón por la cual, son habitualmente utilizadas en los libros de texto.

- Actualmente, se puede acceder a gran cantidad de decoración, fondos, emoticons, viñetas, etc. Hemos de tener en cuenta que de utilizarse, han de estar en concordancia con el mensaje. Para comunicaciones más formales, mejor abstenerse de incluir ningún tipo de decoración salvo, en el caso de comunicaciones corporativas, que podrá incluirse el logotipo de la empresa o similar, a fin de personalizarlo.

- La utilización de mayúsculas, salvo en los casos en los que la gramática obliga, reflejan exaltación o elevación del tono de voz. No es extraño encontrar pseudo-emoticons para dar entonación al texto como: “:)” para sonreir, “:o” para expresar sorpresa, “:<” para mostrar decepción, etc. Hemos de limitar su uso, al igual que la decoración, para las comunicaciones muy informales en las que tengamos una relación muy estrecha con nuestro interlocutor.

- Al redactar, es importantísimo que cuidemos mucho la forma de expresarnos y repasar el texto, poniéndonos en “la piel” del destinatario. Leyendo no se puede intuir el tono o la intención; un texto que sea demasiado directo o formal, dependiendo de la persona y su circunstancia, puede resultar cortante. Igualmente, hemos de evitar los juegos de palabras y frases con dobles sentidos o demasiado coloquiales, porque pueden ser mal interpretadas.

- Las normas de cortesía utilizadas en la correspondencia tradicional deben de mantenerse en el correo electrónico. El omitir tratamientos (Ilustrísimo, Sr. D., etc.) y el trato (utilización de usted, despedirse con atentamente, sinceramente, etc.), no está en ningún caso justificado salvo que el tipo de relación (amistad) lo permita.

- El desarrollo y su forma también ha de ser el habitual: entrada, introducción, cuerpo o desarrollo, despedida o conclusión y firma, deben de respetarse. La fecha no será necesaria ya que el programa de gestión de los correos, toma la fecha directamente y algo muy importante a tener siempre en cuenta, es que debemos rellenar el campo “asunto”. Hay muchas personas que reciben muchos correos y cuando lo ven vacío, borran directamente el e-mail, sin fijarse en el emisor; también se puede dar la circunstancia de que servidores que tienen activados sistemas antispam, eliminen directamente el mensaje.

- Cuando contacte por primera vez con una persona, es muy importante decir la razón por la cual la escribe, cómo ha conseguido su e-mail y que nos presentemos de la forma más clara posible. Hay que tener en cuenta que el SPAM (o envío masivo de correos no solicitados) está prohibido y perseguido legalmente.

- A fin de que el receptor sepa quien se dirige a él, siempre ha de firmarse el correo electrónico con el nombre y uno o dos apellidos (según la costumbre), datos de la empresa, si procede, y al menos, un teléfono y/o dirección de e-mail de contacto. En total, los datos personales o profesionales no deben exceder de 4 o 5 líneas.

- Hemos de tener en cuenta que los datos de cualquier persona, esto incluye su nombre y correo, son propiedad del interesado y no se pueden utilizar sin justificación. En base a esto, hemos de tener en cuenta que no debemos enviar correos masivos, salvo que las direcciones se envíen con copia oculta, es decir, que cada destinatario sólo vea su propio contacto o el de la persona que lo envió. Además, los correos masivos dan una imagen de falta de personalización que es, uno de los valores más importantes en la comunicación efectiva, especialmente, si tiene carácter comercial.

- No es aconsejable, en el caso de correos que tienen varios reenvíos, que se conserve el histórico completo, es decir, mantener todos los textos y las contestaciones de los e-mails anteriores. En general, el texto se va desvirtuando, aparecen textos con diferentes colores o márgenes, cuantos más reenvíos hagamos. Si consideramos que es importante que el destinatario conozca la secuencia de mensajes o algunos de ellos, siempre podemos incorporarlos como adjuntos. Lo más apropiado es comenzar un nuevo mensaje por cada envío y no utilizar la opción de reenviar. Cuando respondamos a un correo, es recomendable que escribamos nuestra contestación al comienzo, dejando el mensaje recibido, al final, si consideramos necesario incluirlo y modificar el texto del asunto, si se estima oportuno.

- El uso del correo electrónico ha facilitado enormemente el trabajo de envío de información pero no es aconsejable siempre. En el caso del envío de invitaciones u otras acciones más formales o solemnes, sigue siendo más apropiado, sin lugar a dudas, el envío de la invitación en papel. Siempre podemos utilizar el e-mail para una posterior confirmación de recepción, aunque si es posible, esta acción deberíamos hacerla por teléfono, invitaciones fuera de plazo (eso sí, cuidando al máximo la estética) o acciones posteriores de menor formalidad.

El uso habitual de herramientas como el correo electrónico o el teléfono móvil, no nos debe hacer descuidar la forma en la que nos comunicamos con nuestro entorno. Siempre debemos tener presente que en cualquier acción de comunicación que iniciamos, estamos transmitiendo qué, cómo y quiénes somos, por tanto, nuestra personalidad y la imagen que deseamos que los demás tengan de nosotros o de nuestra empresa.

martes, marzo 20, 2007

La Imagen Personal, un activo muy importante a cuidar


La imagen personal es la carta de presentación que usted tiene hacia su entorno: sus clientes, proveedores, entidades financieras, sus colaboradores, etc., y no siempre es transmitida tal y cómo usted desea. A través de la Guía práctica para mejorar su imagen y proyectar confianza, recordará y encontrará información, técnicas y consejos que le permitirán controlar el cómo los demás le perciben, porque es diferente lo que usted desea decir con su forma de ser, de estar o de vestir y otra muy diferente lo que su entorno recibe.

Cuando un empresario crea una empresa se ocupa de dotarla de una imagen por la que sea reconocida y que le permita perdurar en el tiempo. También eligen a las personas adecuadas para desempeñar las diferentes funciones necesarias y que sean los mejores, para llevar a buen puerto su nave, ¿pero, cuántos se ocupan de preparar y formar a sus colaboradores en transmitir una buena imagen personal?

Por Lola García, Directora de Soluciones Eficaces .

Resumen:

• Para potenciar su imagen personal debe mantener una coherencia entre los cuatro canales de información que se utilizan al transmitir cualquier mensaje. Cuatro instrumentos que deben apoyarse entre sí: su apariencia exterior, la indumentaria, los gestos y la voz, el tono y su modulación.

• Las personas que colaboran en las empresas se convierten en sus embajadores y son los responsables de transmitir la credibilidad de los productos y/o servicios que éstas ofrecen.

• Una persona que cuida su imagen se siente más segura y confiada en lo que ofrece y transmitiendo una fuerza imparable.

• El periodo más crítico cuando se produce el primer encuentro con una persona son los primeros cinco minutos, por tanto, se debe aprovechar

Las empresas suelen invertir para mejorar su identidad corporativa o al menos, debería ser así. Cuidar todos los detalles en sus relaciones con los clientes, proveedores, colaboradores, etc., se hace fundamental, pero algo que no se debe olvidar, es que para transmitir la imagen que los demás ven de la empresa, lo hacen las personas que la forman, que se convierten en sus embajadores y son los responsables de transmitir la credibilidad de los productos o servicios que ofrecen.

Desarrollar un estilo corporativo propio y único, es esencial para obtener una ventaja diferencial, que permita grabar en la mente de los clientes la excelencia de la compañía y favorecer su fidelización. Marcar diferencias para ofrecer un mejor servicio y un mejor trato, permitirá poner barreras a los competidores, pero ¿las personas que colaboran en las empresas se sienten participes de la imagen a transmitir? ¿se les prepara para difundir los valores de la empresa? ¿se les forma para cuidar su imagen personal? ¿qué entendemos por imagen personal?.

Cuando se oye o se habla de imagen, casi siempre, la mente se va hacia hombres y mujeres espectaculares, con mucho glamour, con unas medidas perfectas, cuerpos esbeltos y con un gran atractivo.

Pero entonces ¿si la madre naturaleza no nos ha concedido un cuerpo magnífico, nuestra imagen personal puede verse afectada?

Estoy segura de que “NO”. Las personas somos algo más que un aspecto físico, estamos dotadas de una mente maravillosa y de unos valores, que hacen que seamos lo que realmente somos.

Un aspecto físico impecable con una mente vacía, sin personalidad, no sirve. Al contrario, una mente prodigiosa con una apariencia descuida o sucia, tampoco.

El cuerpo es un elemento magnífico de comunicación y es la tarjeta de presentación de una persona, que debe ir acompañado del control del lenguaje verbal y no verbal.

Por tanto, cuando hablamos de imagen personal, no nos referimos solamente al atuendo que se lleve, sino que es algo más amplio, que abarca también: los rasgos físicos, posturas y movimientos al sentarse, al caminar, al saludar, el tono de la voz, la mirada, la risa y la sonrisa, la higiene, la cortesía, la educación, etcétera. Podemos decir que es un estilo de vida, la forma de ser y actuar y en consecuencia, cada persona tiene la suya propia.

La imagen personal es importante cuidarla ya que es lo primero que los demás ven de nosotros. Cuando una persona se presenta ante otras, antes de pronunciar una palabra, ya está transmitiendo datos e ideas, aún sin quererlo. Aunque no seamos conscientes, todos proyectamos nuestra personalidad a través de la imagen que ofrecemos al exterior.

Suele decirse, que el periodo más crítico cuando se produce el primer encuentro con una persona son los primeros cinco minutos. Las impresiones que se forman durante este tiempo persistirán y se reforzarán, en función del comportamiento posterior del individuo. Seguro que habrá oído hablar de una frase muy popular que dice: “la primera impresión es la que cuenta” y si ésta es positiva, hay mucho terreno ganado; en cambio, si ocurre al contrario, se tarda el doble de tiempo para intentar cambiar la opinión de nuestro interlocutor. Haciendo referencia a otra frase que proviene del saber popular, es importante recordar que “no existe una segunda oportunidad para causar una primera impresión”.

Ahora piense, aceptamos que un individuo cuya apariencia nos resulta sospechosa o desagradable, haya cometido un hecho delictivo, mientras que, si la misma acción se imputa a alguien a quien consideramos un ejemplo de rectitud y nobleza, nos costará admitir su culpabilidad, hasta que nos presenten pruebas contundentes y palpables de ello. Para apoyar un poco más esta postura, imagine que va caminando por una calle poco transitada y de pronto, ve a una persona que se dirige hacia usted, su aspecto es sucio, despeinado y mal vestido, automáticamente, se apresurará para cambiar de acera rápidamente, mientras que si la persona que se le acerca va bien vestida y aseada no le preocupará; a lo mejor se equivoca, pero su aspecto exterior le ha hecho reaccionar.

¿Por qué se suele hacer esto? Se debe, a que se asocia la imagen de cada persona, con ciertos juicios y valores predefinidos, de modo que el inconsciente crea una especie de filtro, que nos hace receptivos a los datos que coinciden con esa imagen y refractarios, frente a los que no responden a tal esquema.

La imagen personal es como una foto, es todo lo que los demás ven de nosotros en una rápida y fugaz mirada. Conseguida, comienza el juicio psicológico, ¿ofrece o no, confianza? Evidentemente, cuando se está frente a personas, todo se desarrolla en cuestión de minutos.

Por otra parte, la buena presencia, al ser y sentirse agradable a la vista de otros, hace a las personas más seguras de sí mismas, lo cual mejora en gran medida su desarrollo personal, profesional y social.

El boom de la publicidad masiva en Estados Unidos en los años sesenta, llevó a muchas empresas, a estimular la venta de sus productos, a través de la capacidad de seducción de la imagen e hizo recobrar el viejo proverbio chino que reconocía que “una imagen vale más que mil palabras”.

La regla de oro para transmitir una buena imagen es: “estar a gusto y seguro con uno mismo”.

Para potenciar su imagen debe cuidar una norma fundamental, que es mantener una coherencia entre los cuatro canales de información que se utilizan al transmitir cualquier mensaje. Cuatro instrumentos que deben apoyarse entre sí:

Condiciones físicas: apariencia exterior

La voz, el tono y su modulación

Los gestos

La indumentaria

Cuando algunos de los elementos no están armonizados con el resto, sitúa al oyente en la disyuntiva de creer en lo que se dijo o cómo se dijo. Muchas personas tienden a creer más en lo que ven, que en lo que se les dice. Un buen ejemplo de adaptación a estas circunstancias lo dan algunos políticos. La forma en que se dice algo, debe ser coherente con el contenido del mensaje.

La confianza que una persona tenga en los productos y servicios que vende su empresa, la creencia y el sentimiento de pertenencia a un equipo de trabajo y la total certeza, de que su trabajo es importante y necesario, reforzará su imagen personal, lo que permitirá favorecer la correcta transmisión de la identidad corporativa de su compañía. Además, si ésta se ha ocupado de formar a ésta en aspectos para mejorar o cambiar su imagen personal como: vestimenta, factores del entorno y personales, paralenguaje, proxemia, lenguaje corporal y conocimiento social, el éxito estará garantizado, porque la tranquilidad y la seguridad en sí misma que esta persona transmitirá, la harán imparable.

miércoles, marzo 07, 2007

La Imagen Personal, un activo muy importante a cuidar

Cuando un empresario crea una empresa se ocupa de dotarla de una imagen por la que sea reconocida y que le permita perdurar en el tiempo. También eligen a las personas adecuadas para desempeñar las diferentes funciones necesarias y que sean los mejores, para llevar a buen puerto su nave, ¿pero, cuántos se ocupan de preparar y formar a sus colaboradores en transmitir una buena imagen personal?

Por Lola García, Directora de Soluciones Eficaces .

Resumen:

• Para potenciar su imagen personal debe mantener una coherencia entre los cuatro canales de información que se utilizan al transmitir cualquier mensaje. Cuatro instrumentos que deben apoyarse entre sí: su apariencia exterior, la indumentaria, los gestos y la voz, el tono y su modulación.

• Las personas que colaboran en las empresas se convierten en sus embajadores y son los responsables de transmitir la credibilidad de los productos y/o servicios que éstas ofrecen.

• Una persona que cuida su imagen se siente más segura y confiada en lo que ofrece y transmitiendo una fuerza imparable.

• El periodo más crítico cuando se produce el primer encuentro con una persona son los primeros cinco minutos, por tanto, se debe aprovechar.


Las empresas suelen invertir para mejorar su identidad corporativa o al menos, debería ser así. Cuidar todos los detalles en sus relaciones con los clientes, proveedores, colaboradores, etc., se hace fundamental, pero algo que no se debe olvidar, es que para transmitir la imagen que los demás ven de la empresa, lo hacen las personas que la forman, que se convierten en sus embajadores y son los responsables de transmitir la credibilidad de los productos o servicios que ofrecen.

Desarrollar un estilo corporativo propio y único, es esencial para obtener una ventaja diferencial, que permita grabar en la mente de los clientes la excelencia de la compañía y favorecer su fidelización. Marcar diferencias para ofrecer un mejor servicio y un mejor trato, permitirá poner barreras a los competidores, pero ¿las personas que colaboran en las empresas se sienten participes de la imagen a transmitir? ¿se les prepara para difundir los valores de la empresa? ¿se les forma para cuidar su imagen personal? ¿qué entendemos por imagen personal?.

Cuando se oye o se habla de imagen, casi siempre, la mente se va hacia hombres y mujeres espectaculares, con mucho glamour, con unas medidas perfectas, cuerpos esbeltos y con un gran atractivo.

Pero entonces ¿si la madre naturaleza no nos ha concedido un cuerpo magnífico, nuestra imagen personal puede verse afectada?

Estoy segura de que “NO”. Las personas somos algo más que un aspecto físico, estamos dotadas de una mente maravillosa y de unos valores, que hacen que seamos lo que realmente somos.

Un aspecto físico impecable con una mente vacía, sin personalidad, no sirve. Al contrario, una mente prodigiosa con una apariencia descuida o sucia, tampoco.

El cuerpo es un elemento magnífico de comunicación y es la tarjeta de presentación de una persona, que debe ir acompañado del control del lenguaje verbal y no verbal.

Por tanto, cuando hablamos de imagen personal, no nos referimos solamente al atuendo que se lleve, sino que es algo más amplio, que abarca también: los rasgos físicos, posturas y movimientos al sentarse, al caminar, al saludar, el tono de la voz, la mirada, la risa y la sonrisa, la higiene, la cortesía, la educación, etcétera. Podemos decir que es un estilo de vida, la forma de ser y actuar y en consecuencia, cada persona tiene la suya propia.

La imagen personal es importante cuidarla ya que es lo primero que los demás ven de nosotros. Cuando una persona se presenta ante otras, antes de pronunciar una palabra, ya está transmitiendo datos e ideas, aún sin quererlo. Aunque no seamos conscientes, todos proyectamos nuestra personalidad a través de la imagen que ofrecemos al exterior.

Suele decirse, que el periodo más crítico cuando se produce el primer encuentro con una persona son los primeros cinco minutos. Las impresiones que se forman durante este tiempo persistirán y se reforzarán, en función del comportamiento posterior del individuo. Seguro que habrá oído hablar de una frase muy popular que dice: “la primera impresión es la que cuenta” y si ésta es positiva, hay mucho terreno ganado; en cambio, si ocurre al contrario, se tarda el doble de tiempo para intentar cambiar la opinión de nuestro interlocutor. Haciendo referencia a otra frase que proviene del saber popular, es importante recordar que “no existe una segunda oportunidad para causar una primera impresión”.

Ahora piense, aceptamos que un individuo cuya apariencia nos resulta sospechosa o desagradable, haya cometido un hecho delictivo, mientras que, si la misma acción se imputa a alguien a quien consideramos un ejemplo de rectitud y nobleza, nos costará admitir su culpabilidad, hasta que nos presenten pruebas contundentes y palpables de ello. Para apoyar un poco más esta postura, imagine que va caminando por una calle poco transitada y de pronto, ve a una persona que se dirige hacia usted, su aspecto es sucio, despeinado y mal vestido, automáticamente, se apresurará para cambiar de acera rápidamente, mientras que si la persona que se le acerca va bien vestida y aseada no le preocupará; a lo mejor se equivoca, pero su aspecto exterior le ha hecho reaccionar.

¿Por qué se suele hacer esto? Se debe, a que se asocia la imagen de cada persona, con ciertos juicios y valores predefinidos, de modo que el inconsciente crea una especie de filtro, que nos hace receptivos a los datos que coinciden con esa imagen y refractarios, frente a los que no responden a tal esquema.

La imagen personal es como una foto, es todo lo que los demás ven de nosotros en una rápida y fugaz mirada. Conseguida, comienza el juicio psicológico, ¿ofrece o no, confianza? Evidentemente, cuando se está frente a personas, todo se desarrolla en cuestión de minutos.

Por otra parte, la buena presencia, al ser y sentirse agradable a la vista de otros, hace a las personas más seguras de sí mismas, lo cual mejora en gran medida su desarrollo personal, profesional y social.

El boom de la publicidad masiva en Estados Unidos en los años sesenta, llevó a muchas empresas, a estimular la venta de sus productos, a través de la capacidad de seducción de la imagen e hizo recobrar el viejo proverbio chino que reconocía que “una imagen vale más que mil palabras”.

La regla de oro para transmitir una buena imagen es: “estar a gusto y seguro con uno mismo”.

Para potenciar su imagen debe cuidar una norma fundamental, que es mantener una coherencia entre los cuatro canales de información que se utilizan al transmitir cualquier mensaje. Cuatro instrumentos que deben apoyarse entre sí:

Condiciones físicas: apariencia exterior

La voz, el tono y su modulación

Los gestos

La indumentaria

Cuando algunos de los elementos no están armonizados con el resto, sitúa al oyente en la disyuntiva de creer en lo que se dijo o cómo se dijo. Muchas personas tienden a creer más en lo que ven, que en lo que se les dice. Un buen ejemplo de adaptación a estas circunstancias lo dan algunos políticos. La forma en que se dice algo, debe ser coherente con el contenido del mensaje.

La confianza que una persona tenga en los productos y servicios que vende su empresa, la creencia y el sentimiento de pertenencia a un equipo de trabajo y la total certeza, de que su trabajo es importante y necesario, reforzará su imagen personal, lo que permitirá favorecer la correcta transmisión de la identidad corporativa de su compañía. Además, si ésta se ha ocupado de formar a ésta en aspectos para mejorar o cambiar su imagen personal como: vestimenta, factores del entorno y personales, paralenguaje, proxemia, lenguaje corporal y conocimiento social, el éxito estará garantizado, porque la tranquilidad y la seguridad en sí misma que esta persona transmitirá, la harán imparable.

El saludo, una forma de mostrar cortesía y buen hacer

Las personas para comenzar a relacionarse necesitan de diferentes formulas, sean verbales o físicas, para expresar sus intenciones. El saludo es una forma de iniciar este acercamiento y mostrará a su interlocutor su forma de ser. Qué hacer y cómo, le ayudará a mejorar la empatía con su entorno.

Por Lola García, Directora de Soluciones Eficaces .

Resumen:

•

El saludo denota cortesía y buenos modales; Su ausencia, enemistad u hostilidad hacia las personas.


•

El apretón de manos, el beso, un abrazo o unas simples palabras como “Buenos Días”, es el comienzo de una relación o una conversación.


Observar los detalles a tener en cuenta, y cuando utilizar esta muestra de acercamiento, le ayudará a mejorar la percepción de las personas que le rodean.


•

Cuando usted comienza una relación profesional o personal le encantaría conocer que piensa la otra persona de usted o la opinión que le merece lo que usted le está ofreciendo. Aquí descubrirá algunas claves que le permitirán intuir, en el comienzo, como es la otra persona.

El Saludo tiene un gran valor simbólico porque dependiendo de cómo lo expresemos será entendido como un gesto de cercanía, de proximidad, de relaciones profesionales o afectivas o un mero gesto de cortesía y de buenas costumbres. Su ausencia, demuestra un posible enfado o irritación. De aquí surge la frase de “retirar el saludo” como claro reflejo de una actitud hostil o poco amigable.

Las formas en las que se puede realizar el saludo son múltiples: una mirada, una leve inclinación de la cabeza, unas palabras, estrechar las manos, besarse, etcétera. También puede convertirse en un símbolo de identidad de un grupo y demostración de pertenencia al mismo, como puede ser el caso de los comunistas que se saludan con el puño cerrado. Lea: Hablamos cuando nuestra boca calla

Siempre que nos saludan se debe corresponder a éste, como señal de cortesía. Rechazar el saludo es considerado como falta de educación o síntoma de un gran enfado.

Dependiendo de las culturas se realiza de diferentes maneras. Así los esquimales se frotan la nariz y los japoneses hacen una reverencia, ya que consideran antihigiénico estrecharse las manos. En la sociedad occidental el gesto más utilizado es el apretón de manos. En su origen, esta acción era una manifestación de paz, ya que al extender la mano se demostraba que no se portaban armas ni instrumentos agresivos. También, el hecho de mostrar la palma de la mano se identifica con una persona honesta y leal.

Cuando saludamos transmitimos mucha información y debemos observar con atención la forma en la que lo realizamos. ¿A qué debemos de estar atentos?

Una forma de saludo es con una expresión verbal; el tradicional “buenos días” o “buenas tardes” o simplemente, “hola” “¿Qué tal está?”; este tipo viene dado cuando nos cruzamos con personas que conocemos, como forma de buena educación y cortesía. En poblaciones pequeñas las personas se saludan cuando se ven por la calle pero en las grandes ciudades esta situación no sucede. ¿Cuándo se utiliza? por ejemplo: a la llegada a su centro de trabajo, cuando nos cruzamos con un vecino en las escaleras, al entrar en un ascensor, cuando nos dirigimos a una persona y le vamos a preguntar alguna cosa, al entrar en un recinto donde hay varias personas, etc.

Aunque la forma más tradicional de realizar el saludo es el apretón de manos, siendo la formula que se usa habitualmente en el mundo profesional y social. Siempre que vaya a estrechar la mano a una persona debe mirarle a los ojos. No hacerlo, puede decirle que somos personas poco seguras, tenemos intenciones ocultas o estamos mintiendo. Al igual que observamos con atención el cuidado de nuestro aspecto físico, el vestuario, etc., debemos cuidar nuestras manos y éstas deben estar limpias, las uñas cuidadas, así como, deben estar hidratadas para no dar la sensación de aspereza; otra cuestión a observar es la humedad en las manos. Es poco agradable dar la mano a una persona que tiene la mano húmeda, además de ser una posible señal de estar nervioso o inseguro (La Imagen Personal, un activo muy importante a cuidar).

El apretón de manos debe ser corto y firme pero sin rudeza. Demasiado corto puede demostrar falta de interés y poca motivación, mientras que un saludo más largo puede indicar ilusión y ganas de colaborar. Es muy habitual este tipo de saludos entre los políticos, sobre todo delante de la prensa; también se debe evitar el agitar las manos.

Otra forma de saludar es el abrazo, es una manera más efusiva y se utiliza entre personas que se conocen bastante o en ocasiones especiales; suele darse cuando llevan mucho tiempo sin verse, para felicitar o para expresar un sentimiento de mayor proximidad o sentimiento, como por ejemplo, al dar el pésame. Esta forma de cortesía es mucho más utilizada por los hombres y es poco habitual entre las mujeres; en algunas ocasiones va acompañada con unas palmadas en la espalda, sobre todo si hace tiempo que no se han visto.

El beso es otra forma de saludo y que origina todo tipo de controversias. Es un método cada vez más utilizado, tanto entre mujeres, como entre hombres y mujeres, en actos sociales y empresariales.

Se utiliza para expresar afecto y es empleado entre familiares, aunque como he comentado antes, cada vez más, se utiliza en la vida social y empresarial.

Dependiendo de los países se realiza de diferente manera. En Francia, Rusia y algunos países de Oriente se dan tres besos, mientras que en España se dan dos y en Estados Unidos y algunos países de Latinoamérica se da uno solamente.

Comentaba anteriormente que este tipo de saludo está levantando controversia y diferentes opiniones, ya que cada vez más, se está extendiendo su uso en la vida social, principalmente en España. Es habitual acudir a encuentros empresariales o a donde acuden políticos, donde este tipo de saludo se utiliza de manera habitual, demostrando quienes lo realizan, un mayor acercamiento a personas de relevante posición y que denota proximidad a ellos, así como que se les conoce bastante, perdiéndose las formas tradicionales del apretón de manos.

De cualquier manera, el uso de esta forma de saludar se debe hacer con prudencia y observar una serie de requisitos:

•En el saludo entre hombres y mujeres, debe ser ésta la que elija de qué forma quiere ser saludada, facilitando un gesto que lo demuestre.

•Entre hombres es una forma de saludo que se queda en el ámbito familiar, no siendo así entre las mujeres, que lo suelen utilizar con mayor frecuencia.

•No es aconsejable besar a una persona que nos acaban de presentar.

•Este tipo de saludo es una forma más íntima y de mayor confianza y se debe pensar que, hay personas que no desean ser saludadas así.

En cualquier caso, se debe observar lo que sea más habitual en la sociedad en la que se está moviendo y hacer, lo que esté más extendido; aquí se puede hacer caso, como en otras muchas ocasiones, de utilizar el refrán que dice: “donde fueres, haz lo que vieres”.

Para concluir, unas recomendaciones para tener en cuenta siempre que vaya a saludar. Siempre que inicie un saludo debes estar atento a la mirada, la sonrisa, la expresión verbal y el tipo de saludo a utilizar.

Cuando inicie un saludo debe mirar a los ojos de su interlocutor para que sienta que es un gesto sincero y de acercamiento; No debe olvidar la sonrisa que produce un sentimiento más favorable, y todo saludo, siempre debe ir acompañado de unas palabras agradables y por último, elegir el tipo de saludo a realizar; Cuando tengas dudas, lo mejor, el apretón de manos (salvo para los japoneses).

Para concluir, unas recomendaciones:
  • Si el saludo es en la calle y lleva gafas de sol deberá quitárselas para que su interlocutor pueda verle los ojos; En el caso de usar guantes tendrá que hacer lo mismo; es muy frío saludar o que alguien le salude con la mano cubierta.
  • Si es usted fumador, aunque cada vez es más complicado y existen menos lugares donde serlo, nunca debe saludar a una persona con el cigarrillo encendido, deposítelo en un cenicero y luego salude.