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martes, agosto 14, 2007

¿Tiene problemas o los busca?

Un conflicto que no se puede ó no se sabe solucionar a tiempo, termina por convertirse en un problema. Los conflictos no son malos en sí mismos, nos dan la oportunidad de cambiar y desarrollarnos, de avanzar y no quedarnos estancados siempre en el mismo punto. Pero también pueden ser la peor de nuestras pesadillas, si no sabemos cómo resolverlos.

Por: Rosana Pereira Davila, Directora de Tess-on. Psicología y Formación.


Resumen

Los conflictos son algo inherente al ser humano. Siempre surgirán conflictos cuando nos relacionamos con otras personas o grupos.


El conflicto no es malo en sí mismo. Hay que estar atentos para solucionar un conflicto cuando aparece y no dejar que se convierta en problema.


Toda empresa se encuentra en uno de estos estadios: ausencia de conflictos, conflictos constructivos o conflictos destructivos.

Se puede decir que toda empresa se encuentra en uno de estos tres momentos posibles: Ausencia de conflictos, conflictos constructivos y conflictos destructivos.

La lógica y la educación que nos enseñaron en el colegio nos hacen pensar que lo ideal es la ausencia de conflictos, pero ¿podemos estar equivocados?


Ausencia de conflictos

Éste parece ser el estado ideal que cualquiera firmaría para su empresa, pero lo cierto es que confundimos conflicto con problema y no son la misma cosa. Como hemos dicho, los problemas surgen cuando no somos capaces de dar una respuesta adecuada a un conflicto.

Una empresa en la que no se producen conflictos es como una barca sin patrón que viaja a la deriva, sin rumbo. Los empleados dejan de esforzarse y de preocuparse porque todo marcha con suavidad y con tranquilidad. Se relajan las costumbres y antes o después, la barca termina estrellándose contra las rocas. En nuestro caso, contra la competencia.

Conflictos constructivos

El origen de los conflictos puede ser diverso, pero con independencia de su naturaleza, suponen un beneficio para la empresa: la mantienen viva y con capacidad competitiva.

Siguiendo el ejemplo de la navegación, nos encontraríamos ante un barco con tripulación y patrón que debe llegar a un destino. Cuando deja de soplar el viento, deben ponerse a remar. Aparece el conflicto. Si no reman, el conflicto pasa a convertirse en problema, porque jamás llegarían a su destino.

El estadio de conflicto constructivo permite a las empresas solucionar problemas, resolver diferencias o mejorar productos. Además ayuda al personal a resolver los desafíos que se le presentan. Los conflictos bien gestionados favorecen una cultura de colaboración dentro de la empresa.

Conflictos destructivos

Como su nombre nos está indicando, las empresas que pasan demasiado tiempo en este estadio, acaban desapareciendo. Podemos decir que el final es el mismo que en el caso de ausencia de conflictos, pero más rápido y más traumático.

Los conflictos que no se ven o no se saben solucionar, acaban por destruir la empresa: clientes que desconfían, empleados desmoralizados, grupos enfrentados, recursos desperdiciados…

En nuestro barco particular, podríamos decir que se ha producido un motín a bordo sin que nadie haya hecho nada por evitarlo.

lunes, agosto 13, 2007

El antídoto contra estrés está aquí, ¿lo quiere?

Abandone su estrés este verano. ¡Dése el gustazo!

El verano es época de menor carga de trabajo para la mayoría de trabajos. Si usted está entre los privilegiados, tiene la oportunidad de olvidarse de todo por un tiempo, relajarse, estar con uno mismo, estar con los suyos. Es tiempo de ir más despacio, con menos prisas, de estar al aire libre, de hacer lo que tanto le gusta hacer y perder de vista al trabajo y al jefe- si el jefe no es usted mismo, claro- y los problemas.

Por: Mónica Grossoni, Socia –directora de SocialNet Grossoni.



Resumen

En el artículo se proporcionarán trucos antiestrés para relajarse. Le permitirán cambiar su “chip mental”, su “enfoque ante la vida”, aunque no espere soluciones mágicas. No es un “fastfood” del antiestrés. Todo lo realmente bueno de la vida, necesita su tiempo. Aprenda a autocontrolarse, a estar más relajado y a controlar su ansiedad sin fármacos.

Lo primero es mirar a su alrededor, ¿qué ve?

Su trabajo cotidiano tiene un ritmo rápido, su jefe le agobia ó los clientes, su agenda es interminable, o cuando vuelve a casa aún le espera otra doble jornada. Durante el verano usted tiene mas “tiempo libre”.

“Yo no soy de esos”. Pero si las personas de su confianza le dicen que está estresado, lo más fácil es que tengan razón. Hágales caso.

Revise las señales que su cuerpo y mente le ofrecen y reflexione: Tengo contracturas musculares, duermo mal, “ladro las ordenes” a mi alrededor, me dejo las cosas por ahí, a medio día ya estoy agotado, mi vida me agota, ¡necesito “vacaciones de mi vida”!

Sugerencias antiestrés: Perlas de vida

Resumiré mis sugerencias en cinco perlas de vida, los cinco grandes momentos antiestrés:

1. Momento Descanso: Recuperar fuerzas comiendo, durmiendo, parando (mentalmente. Retroceder para dar el gran salto.

2. Momento Enérgico: Ejercicio, póngase en forma. Mucho mas que “operación bikini”.

3. Momento “Niño interior”: Risa y diversión.

4. Momento “Redes”: tanto las sociales y las muy próximas (mi gente cercana)

5. Momento “Carpe Diem”.

Veamos en detalle estas sugerencias

1. Momento Descanso

Descanse lo necesario, coma bien y vigile sus ritmos circadianos (su reloj interno de 24 horas, el que le dice cuando es hora de comer y cuando es hora de dormir).

Lo divertido de la vida es cuestión de ritmo. Ahí está la música, cada nota tocada a su tiempo, componen una canción emocionante, lo cual constituye una extraordinaria experiencia de vida. De la misma forma este “reloj interno biológico” tiene una importancia crucial para su supervivencia: Regula el ciclo de sueño, sus niveles de energía, sus ciclos de ingesta de alimentos y le prepara para la acción. Tiene mucho que ver con su sistema hormonal que regula las funciones de “mantenimiento” del cuerpo. Llévele el paso. Si usted es más productivo por la noche, deje los asuntos más “complejos” para ultima hora del día, los resolverá con menos esfuerzo y mejores resultados. Aligerará su estrés.

- Alargar los espacios entre comidas, saltarse una comida o no hacer un buen desayuno con los aportes energéticos necesarios para “meter primera” y arrancar bien el día, es una pésima idea. El desayuno no es el momento donde rebajar más los aportes energéticos para “cuidar la línea”. Inicie el día con un desayuno consistente, sin exagerar.

- Coma a sus horas, cinco veces al día. Reparta los contenidos a lo largo del día. La cena ha de ser al comida menos copiosa si piensa irse pronto a descansar.

- Adiós al café, excesos en azúcar, al alcohol, tés negros con teína.

- Coma despacio, mastique bien cada bocado, incluso diviértase preparando sabrosos bocaditos con el tenedor en el plato. Fíjese en los sabores, en las texturas dentro de su boca, capte los matices de los diferentes ingredientes. Juegue a averiguar qué ingredientes le pusieron en la cocina.

- Utilice los primeros 3-5 minutos al sentarse a la mesa para respirar con su diafragma y serenarse un poco. Esto le ayudará a enfocar su atención en el acto de comer.

- No se salte comidas, mantenga el ritmo de ingestas regularmente. Ya sé que ahora se va de picnic o estará todo el día en la playa o de viaje a la “Pampa”. Lleve algo de comer con usted, fruta, por ejemplo.

- Coma “con su gente”, entre amigos y familiares. Comer entre desconocidos –por trabajo- incrementa la tensión emocional. Es el camino corto para tener indigestión y problemas digestivos importantes. La comida es un momento “time out” ese tiempo “no cuenta”, es su pausa-relax. Procure alejar la tan arraigada costumbre española de comer para cerrar negocios. Traslade estas citas de trabajo al despacho, o a la sala de juntas. A veces incluso también se habla de más en estas comilonas.

2. Momento Enérgico

Haga ejercicio. Emprenda alguna actividad física adecuada a sus capacidades. “Mens sana in corpore sano”. ¡Resultó ser cierto! Su cuerpo es su soporte vital. Si usted lleva una vida sedentaria, trate de iniciarse despacio, “con mucha pereza”, sin prisas. La cuestión es ir haciendo músculo. Recuerde el lema de los fisioterapeutas “si no se usa, se pierde”. Practique, practique, practique.

3. Momento “Niño interior”

Risa y juego. Diviértase, bríndese usted mismo gratificaciones. Sea feliz, ¡sin más! Deje a un lado el consumismo. No hace falta gastar un dineral en coches carísisimos, ni en viajes espectaculares. De los miles de placeres, muchísimos son gratis. Los amigos, el calor y afecto humano son de los preferidos por las personas generalmente y suelen ser gratis. Haga esas cosas que le apasionan y para las que el resto del año no tiene tiempo. La felicidad no es un estado continuo. Nadie es feliz todo un mes, todo un año, “sin pausa”. Pero existe un oasis de felicidad, momentos mágicos que nos llenan, nos cargan las pilas. Recuerde el juego de los niños de 3 a 6 años. Si puede practique con sobrinos o los hijos de amigos, vecinos. Comparta un tiempo con animales de compañía, con caballos y demás animales que le permitan “momentos de calidad”.

4. Momento “Redes”, tanto las sociales como las muy próximas

Dedique mucho tiempo a sus apoyos emocionales. Cuide su red afectiva y social: Usted es un “animal social”. Necesita al grupo, el ser humano es gregario por naturaleza. Sin embargo, durante los largos meses de invierno, el trabajo nos absorbe y dificulta mucho la verdadera relación entre amigos, familia, incluso entre la pareja. Las jornadas extra-prolongadas nos aíslan de “los nuestros”. He visto muchos casos de profesionales cuyas profesiones acentúan incluso el “lobo solitario” que algunos llevan dentro. Otros sufren la distancia, a veces con resultados irreparables sobre hijos o pareja. Aprovecha la jornada reducida y “haga familia”.

- Llame a sus amigos, prepare actividades con ellos, comparta momentos inolvidables.

- Si usted acaba de pasar por una separación o divorcio, si ha perdido un ser querido, estreche sus vínculos con los que aún le quedan. Si lo cree necesario solitice apoyo profesional. Descubrirá cómo superar el momento difícil que está atravesando.

5. Momento “Carpe Diem”

¿Usted nació con un certificado anti-infortunios?: Pues aproveche la vida al minuto, en cualquier momento puede haber una desdicha. Todas las personas que han superado una experiencia extrema (accidente de tráfico, una caída grave, una agresión física o psicológica), aquellas personas que han tenido la constancia de la muerte inminente, son más vitalistas que nadie. Los hijos crecen y dejan de ser tan “lindos”. Usted tiene su pareja ahora, ahí a su lado. ¡La planta del amor se mustia sin amor!

Le contaré un secreto. El secreto del estrés es simple: aprender a buscarse momentos de dicha, saboreándolos con intensidad para dejarlos ir una vez acaban.

Ejercicios y hábitos antiestrés

A) Enfoque y dirección consciente de la atención. Autogobierno de su capacidad de prestar atención. Autocontrol. La ansiedad se da cuando la mente campa a sus anchas, de acá para allá. Es lo que denomino el “SADAE” o Síndrome de la Atención Dispersa que Aparece con la Edad. Solo ofrece el lado negro de las cosas. Es cuando usted trata de hacer muchas cosas a la vez y salta de un asunto a otro a toda prisa, pero al final del día se siente agotado y no ha hecho nada. Esto ocurre cuando su jefe o alguien llama a su puerta o a su teléfono mil veces para encargarle cosas, quejarse por algo o simplemente es que hace su trabajo de forma errática. La cuestión es que lo lleva lejos de la tarea que usted tenía entre manos.

B) Enfocarse sobre el momento presente, revisar con toda su atención una única cosa para ver toda la extensión del objeto.

C) Lo primero es lo primero: Ahora está usted comiendo, luego vendrá la siesta o lo que sea. Primero comer, luego dormir. Aprender a estar en el ahora con todo su ser. Prestar atención es sinónimo de control, de excelencia profesional. Esa atención de ida y vuelta, presente-pasado-futuro, le retira recursos mentales para hacer una única cosa a la perfección. Los detalles son los que revelan un profesional excelente o uno torpe.

La cultura antiestrés es un hecho

Ahora está pensando en excusas para no incorporarse a una vida sin estrés. Mirar a otro lado no detiene la bola de nieve de los efectos del estrés.

Sé muy bien que la vida te lleva por delante. El jefe, las prisas, los hijos, la hipoteca, etc. Siento ser aguafiestas. Todas estas cosas acaban en “urgencias del hospital”. En un informe médico catastrófico o con errores en su trabajo, accidentes, llegar al estado de no retorno es cuestión de tiempo, como fumar y las enfermedades asociadas. Es cuestión de tiempo. ¿Quiere saber cuánto le queda? ¿Prefiere esperar su turno?

“El gran cambio” ya está aquí. Cada vez son mas las personas que están iniciando “el gran cambio” en sus vidas. En cada empresa, entidad o centro de trabajo, cada vez hay más personas sensibles a un modelo de vida sostenible para todos, no sólo para unos pocos. El Gobierno aprueba leyes para la conciliación, empresas exclusivamente dedicadas a conciliar, a brindar apoyos, sindicatos con expertos en estrés, mobing, proliferan centros wellness, los ayuntamientos promueven actividades antiestrés (yoga, taichi,relajación,...).

viernes, junio 22, 2007

¿No tenemos tiempo para tener tiempo?

¿No tenemos tiempo para tener tiempo? (© Getty Images)  Nos hemos ido metiendo en la vorágine del día a día y hemos ido perdiendo la perspectiva de lo que deseábamos lograr en la vida. Es necesario hacer un alto en el camino y mirar lo que de verdad sentimos dentro, lo que nuestro corazón anhela lograr y lo que de verdad merece la pena que le dediquemos nuestro tiempo y nuestro esfuerzo.

Un artículo sobre las prioridades en la vida y cómo administrar nuestro tiempo para lograr nuestras metas personales y profesionales.

Antonio Domingo / Fénix Media. http://www.fenixmedia.com

Hemos entrado desde hace algunas décadas en una vorágine de actividad que nos mantiene ocupados las 24 horas del día si se lo permitimos y nos vamos a dormir cada día, con la sensación de que no hemos terminado lo que teníamos pendiente y lo peor, es que es cierto.

La vida en el final del pasado Siglo XX y comienzo de este apasionante Siglo XXI, se ha convertido en una espiral de continua acción que resulta imparable, hasta el punto de que no sabemos dónde han ido a parar esos ratos de ocio que antes teníamos y no somos capaces de encontrar esos huecos para sentirnos dueños de nuestro propio tiempo y escapar de la sensación de ser arrastrados por la corriente de agua de la vida descendiendo río abajo. ¿Que hemos hecho con nuestro tiempo?

La sociedad actual ha cambiado nuestra forma de vivir, absorbiendo nuestra privacidad y nuestros momentos de esparcimiento, incluso aquellos ratos que compartíamos con la familia, los hijos, los amigos, o hasta esos momentos en que simplemente nos dedicábamos a no hacer nada y nos quedábamos extasiados mirando una nube mecida por la brisa.

Pero reflexionemos realmente sobre lo que ha pasado. ¿Acaso ahora tenemos menos tiempo que antes? ¿Nos han quitado alguna de las 24 horas que tenían nuestros días? No, por supuesto que no, lo que ha ocurrido es que hemos cambiado el orden de prioridades de nuestro tiempo.

El tiempo de cada día es una suculenta tarta y el problema es que empezamos repartiendo a los demás y cuando queremos darnos nuestra ración... no quedan sino migajas, e incluso, si surge la ocasión, también sacrificamos éstas. Aunque nos duela reconocerlo, ésta es nuestra situación diaria y el problema principal es que no somos consciente de ella.

Voy a contaros una historia que quizás os haga reflexionar sobre este punto:

Érase una vez un ejecutivo muy ocupado con su trabajo. Todos los días llegaba tarde a su casa y tras saludar a su hija, se metía en el despacho a seguir trabajando. Su niñita de 5 años acudía a verle porque deseaba estar con su papi, pero siempre la regañaba diciéndole que tenía mucho trabajo.

La historia se repetía una y otra vez, hasta que un día la niña al sentirse regañada de nuevo, en vez de irse, se volvió a su padre y le preguntó:

H: Papi, tú en tu trabajo, ganas mucho dinero ¿verdad?

P: Pues no, hija, gano dinero pero no mucho, por eso tengo que seguir trabajando en casa.

H: Papi, ¿Me podrías decir cuanto ganas en una hora en tu trabajo?

P: Hija, me haces unas preguntas... Por favor déjame que tengo muchas cosas que hacer.

Ante lo cual, la niña lejos de darse por vencida, volvió a preguntarle a su padre.

H: Papi, de verdad, dime cuanto ganas en una hora en tu trabajo

P: Si te lo digo, ¿me dejarás que siga? - Le preguntó inquisitoriamente el padre.-

H: Si, dímelo y me voy.

P: Pues... - y se puso a hacer cálculos- aproximadamente unos diez euros.

H: Gracias – dijo la niña marchándose de inmediato –

El padre se quedó desconcertado por la insistente pregunta de la niña, pero se puso de nuevo a trabajar, hasta que oyó un estruendo enorme que provenía del cuarto de su hija, por lo que se levantó enfurecido dispuesto a regañarla de nuevo, convencido de que la niña había roto algo importante.

Cuando entró en el cuarto de la pequeña, vio que ella estaba en el suelo con la hucha de barro rota en mil pedazos y contando las monedas.

Justo cuando el padre iba a empezar a lanzar sus chillidos más feroces por lo que había hecho, la niña se acercó mirándole a los ojos y las manos llenas de monedas y le dijo:

H: Papi, toma este dinero.

El padre desconcertado, puso las manos y recogió el dinero que le daba su hija y le preguntó...

P: Pero hija, ¿por qué me das este dinero?

H: Papi, te compro una hora de tu tiempo...

La paradoja de esta historia es que igual que en la vida, debemos empezar por las cosas más importantes, no por las urgentes, pues si no planificamos nuestro tiempo, la vida se encargará de administrárselo a su manera y, finalmente, no veremos en esta historia sino el espejo que nos devuelve la realidad en la que vivimos.

Llevo quince años trabajando sobre el tema de la planificación del tiempo y asesorando en esta área a muchos empresarios, amigos, empleados, ejecutivos, estudiantes y personas de muy diferente índole y las principales conclusiones son, por un lado, que nadie nos enseña que el tiempo es un bien escaso y que, aunque es nuestro mejor recurso, no es ilimitado pues no estaremos aquí para siempre y algún día de pronto se agotará sin avisar y todo lo que no hayamos hecho, se quedará sin hacer y, por otro lado, que hay métodos de poder administrar nuestro tiempo y nuestras prioridades, y que eso puede ser aprendido por cualquiera sin necesidad de tener una cualificación universitaria, pudiendo tomar el control definitivo sobre nuestras vidas.

Estamos entrando en una nueva era y tenemos que cambiar la forma de administrar nuestro tiempo, tenemos que empezar por decidir cuáles son nuestras prioridades, cuáles son las metas que deseamos cumplir a largo plazo, qué sueños nos arden en el corazón, tanto a nivel personal como profesional, espiritual o social, y volcarnos hacia ellos, planificar el camino que nos llevará a lograrlos, porque si se lo plantea y lo decide, todo se puede lograr. ¿Cuáles son esas prioridades para usted?

Esa es una gran pregunta y aunque no puedo responderle en un par de líneas, le adelanto que lo tiene que descubrir cada uno mirando hacia su interior, pero se me antoja que algunas de ellas podrían ser: tiempo para la familia, tiempo para los hijos, tiempo para el desarrollo personal, tiempo para la reflexión... quizá en su vida haya otras prioridades que yo no he puesto, ¡no las deje aparte!

Piense lo que sería de su vida si alcanzara al menos el 30% de esos sueños que duermen en su corazón, o si pudiera dirigir su vida sintiendo que el timón está en sus manos y nadie puede obligarle a variar ese rumbo, o si pudiera tener tiempo para poder hacer efectivos esos talones sin fondos que emite a su familia de su banco del tiempo cada vez que les promete disfrutar juntos de la vida. Todo depende de usted, y sólo de usted.

Y por ultimo, recuerde lo que le dije antes: si no programa su tiempo, la vida lo utilizará a su manera sin contar usted, y estas áreas de su vida nunca encontrarán su pequeño espacio, y antes o después se arrepentirá de cómo ha vivido.

Les deseo muchos éxitos en la vida y, como siempre, les animo a que sigan SOÑANDO EN GRANDE que ésa es la clave principal del éxito, no se conformen con menos.

La importancia de la motivación laboral

Del empleado al cliente interno (© Getty Images)  El capital humano es uno de los principales elementos de las empresas. Por ello, en el desarrollo de las políticas de Responsabilidad Social, las organizaciones han de asumir compromisos de gestión sensibles a las necesidades de sus trabajadores.

Empresas y Anti Stress

Superar el estrés (© Getty Images)
Le ofrecemos una serie de artículos donde encontrar modelos y métodos para evitar el estrés, mal endémico del siglo XXI. Cada situación extrema, encierra un aprendizaje. Los patrones de comportamientos, las creencias o los patrones emocionales actuales nos han conducido a experimentar una situación extrema y altamente desagradable que, además, produce pérdidas económicas importantes.

Lea también:

lunes, junio 18, 2007

Mi JEFE es un adicto al TRABAJO


Workalcoholics: ¿Qué se puede hacer?


La adicción al trabajo afecta en su mayor parte a profesionales varones entre 35 y 40 años, profesionales liberales y mandos intermedios, que utilizan su trabajo de forma compulsiva para evitar problemas afectivos en la familia o en la pareja.


Por: Mónica Grossoni, Socia –directora de SocialNet Grossoni.

Resumen

Los adictos o workalcoholic —término que nace en EE.UU. a raíz de los años ochenta cuando aparecen los yupies—. El término “alcohólicos” se asemeja y contagia su significado a estos otros adictos. Los adictos al trabajo son los que escapan de su lado afectivo y transforman su trabajo en su casa. Mi jefe puede ser uno de ellos. Qué puedo hacer yo. Pero, ¿si yo soy el jefe?


España ha logrado un desarrollo económico muy fuerte en los últimos 35 años. Ha tenido grandes revoluciones como la incorporación de emigración masiva; la gestión de la diversidad cultural y étnica; la incorporación masiva de la mujer al entorno laboral; una ingente cantidad de universitarios y profesionales de alta cualificación, “los reciente llegados o jóvenes sobradamente preparados” ante una generación de profesionales con otro estilo de hacer las cosas, y el choque generacional entre ambos dentro de las organizaciones; los negocios express; el éxito y los beneficios rápidos (el boom inmobiliario y otros muchos más); la revolución de las tecnologías de la información y otros fenómenos sociales, técnicos y económicos han revolucionado el estilo de trabajo, los valores, los roles hombre–mujer, la organización del trabajo y la forma de hacer negocios e incluso de conciliar.
Las personas que lo han hecho posible, muchos se han convertido en workalcoholics o adictos al trabajo. Hoy estamos recogiendo sus frutos: España es la octava potencia mundial con una bonanza económica muy importante y el “acelerón en el progreso y el subidón de adrenalina imparable también tiene su cara oculta: el adicto al trabajo.

Revisemos este fenómeno: las causas, los efectos, el gran coste social para la seguridad social -entre otros-, y el lucro cesante de las empresas, las señales de alarma o indicadores y, sobretodo, las soluciones posibles.

La presión social para lograr el éxito, el exceso de ambición y la incapacidad para establecer un orden de prioridades son algunas de las principales causas, que sumadas a conflictos afectivos sin resolver, acaban en la adicción.

A diferencia de otras dependencias, ésta logra un consenso social, está bien vista. Cierto que el trabajo dignifica y paga la facturas, desarrolla las habilidades personales y permite avanzar al individuo y a la sociedad. Aunque tomado de forma compulsiva y con esto quiero decir, que cuando anula el resto de los aspectos de la vida y que incluso afecta al resto de colaboradores, es cuando la virtud, deja de serlo y se convierte en vicio. Es cuando la persona se “descentra” o sale de su centro, de su justo equilibrio y armonía”. Necesita volver a su centro. No me gusta hablar de enfermedad, sino de necesidad de realizar un aprendizaje. La persona no ha aprendido algo o lo ha olvidado en su camino hacia el éxito, por eso se halla en la situación de dificultad actual, por eso experimenta una situación extrema.

La adicción al trabajo comienza a ser estudiada en Estados Unidos sobre los años ochenta. En Japón se estudian sus efectos: el karoshi o muerte súbita en el escritorio por causas de hemorragia cerebral o insuficiencia respiratoria o cardiaca sobreviene por un exceso de fatiga que produce hipertensión. Hoy es un riesgo psicosocial más.

Perfil de un adicto

1. Es un profesional muy perfeccionista, con ambición y afán de éxito, individualista, con grandes dificultades para trabajar en equipo. 35-40 años, hombre, clase media-alta, suelen ser empresarios y directivos, abundan los abogados, médicos, economistas.
2. No existe un adicto a una sola adicción, suele tener varias: cigarrillos, cafeína. Es común que esté asociada a la imposibilidad de decir “no”, al hecho de complacer a otros o de lograr el éxito.

3. La negación es una constante. Todas las adicciones se basan en una negación, pero esta negación es más compleja porque trabajar está bien visto. Distorsionan la realidad.

4. Suelen tener una autoestima muy baja o excesivamente alta. No se aceptan como lo que realmente son, están haciendo esfuerzos imposibles para ir más lejos de lo que sus pies pueden llevarles. Están convencidos de que para ser aceptados han de ser siempre los mejores y por eso tratan de aumentar sus logros.

5. Incapacidad para relajarse, no desconectan nunca. Funcionan bien con la adrenalina muy alta. Tienen una larga lista de tareas que necesitan ser realizadas. Como el trabajo es su “gatillo” (se llama gatillo a las situaciones que desencadenan la conducta adictiva) siempre tienen el gatillo a mano y nuevas ocasiones para estimularse y segregar un chorro de adrenalina. Síntomas de abstinencia en vacaciones o fines de semana. Sensación de culpabilidad durante su tiempo de ocio.

6. Suele ir acompañada de depresión-ira.
7. Concretamente se señalan seis rasgos característicos:
- Interés obsesivo por conseguir objetivos.
- Deseo de competir.
- Necesidad de reconocimiento social.
- Propensión a acelerar la ejecución de cualquier tarea.
- Estado de alerta física y mental.
- Implicación aparente en múltiples actividades a plazo fijo.

8. Hay dos tipos claramente diferenciados:
A) El impositivo, trabajador ambicioso y luchador despiadado. Trabajador competitivo, necesidad de sentirse superior, trabajador culpabilizado, sobrecarga de trabajo como imperativo ético.

B) El inseguro: búsqueda continua y ansiosa de aprobación y autoestima. Trabajador aislado y solitario, con una relación profesional como sustituto de relación interpersonal.

9. Relaciones familiares y sociales muy debilitadas como consecuencia de que no hacen caso de la familia o de amigos.

Señales de alarma

Si nota usted que un profesional con el que trabaja tiene estos síntomas, puede ser un adicto a trabajo:
- Prisa constante y ocupación continua.
- Urgencia de tiempo.
-Necesidad de hacer varias tareas simultáneamente.
-Necesidad de control.
-Rigidez de pensamiento (“cerrados de mente”).
-No delegan.
-Perfeccionismo.
-Miedo al fracaso.
-Alto nivel de exigencia
-Intolerancia.
-Dificultades en las relaciones personales
- Relaciones interpersonales consideradas como una pérdida de tiempo.
-“Embriaguez” de trabajo.
- Alternancia de sobreimplicación y reducción drástica del trabajo.
- Dificultad para relajarse y divertirse
-Ocio = pérdida de tiempo.
-Obsesión por hacer
-Pérdidas parciales de memoria.
- Pérdida de memoria por atención simultánea a muchas cosas.
- Descuido de lo familiar
- Impaciencia e irritabilidad
-Tiempo = recurso muy preciado
- Impaciencia
- Irritabilidad fácil si se les hace esperar.
-Irritabilidad fácil si se abordan temas que no son de su interés.
-Déficit de autoestima.
- Baja autoestima que le empuja hacia logros, pero sólo consigue que le eleven la autoestima transitoriamente
- Inatención a las necesidades de salud
-Se hacen “dejados”.


Autotest en cinto minutos
Pero por si desea reafirmar si usted es o no un adicto, le propongo un cuestionario rápido:
- Si en su agenda del móvil el 80 % de tus contactos son del trabajo y el 20% restante son amigos a los que llama para que le echen una mano con su trabajo.
- Si la última vez que conversó con su pareja para decirle que le ama fue hace meses, mientras que la última conversación profunda que mantuvo fue con su jefe ayer.
- Sinceramente opina que la mejor parte de su fin de semana es su trabajo
- Siempre tiene muchas cosas que hacer, pero mejor sería tener un clon que pudiera hacerlo por usted. Delegar no entra en su vocabulario y aunque su trabajo a veces es aburrido, nadie puede hacerlo igual que usted.
- Tarda 3 horas en configurar mi agenda.
- Nunca puede dejar algo inacabado, especialmente un nuevo proyecto.
- Alguien de su empresa cree que usted es un zombi, pero usted piensa que algo de palidez y ojeras no es contagioso.
- Para el cumpleaños de su hijo/a le regaló un manual sobre cómo organizar su vida. Desgraciadamente, aún no lo ha leído, solo tiene 3 años de edad.
- Dedica a comprobar su e mail cada 10 minutos, acomete las tareas urgentes con prisa y pone una marca en su lista de tareas del día realizadas y eso le da una sensación estupenda.
Estas cosas son normales en nuestra actual sociedad. Pueden parecer un estilo normal de trabajar y de dirigir nuestras vidas. Sin embargo, si usted se siente identificado con al menos tres de estos tópicos puede comenzar a pensar que tiene algo de adicción al trabajo.

Si usted vuelve ahora a releer las cuestiones y a rescribir sus contestaciones. Si ha decidido hacer trampas,.... es hora de pedir ayuda.

La persona no se reconoce como tal y tiene una sensación permanente de urgencia, no necesariamente ha de tener un fin de ganar dinero. En realidad la causa última es que el afectado tiene una dificultad para querer y ser querido. Le aterra el tiempo libre y cuando lo tiene se deprimen y lo peor de esto es que, debido a su posición jerárquica de liderazgo, su problema afecta a sus colaboradores desplazando su estrés hacia las personas que trabajan con ellos y exigiéndoles el mismo grado de “entrega”. Lo cual puede suponer una coerción velada.

Cómo superar la adicción al trabajo
Difícil de reconocer en uno mismo. La negación forma parte del problema y más cuando la persona que toma las decisiones en la empresa niega rotundamente parte de esta realidad.

Piense que cuando usted reconoce un problema en su empresa, cuanto antes lo reconozca, antes puede evitar los costes que ocasiona. Pero piense que puede pasar a ganar más con menos esfuerzo y piense también que hay muchas personas sobre las que usted está influyendo, presionándolas para que trabajen más horas, pero no quiere decir que con mejores resultados. Si usted tiene dificultades en casa, es asunto suyo, no de su plantilla.
Ahora piense que esta situación tiene salida y que usted puede controlar esa salida. Puede hacer algo para acabar con ello. Aquí van algunos consejos útiles:
1. Acepte la situación: es un adicto o puede serlo.
2. Disminuya poco a poco las horas que usted trabaja diariamente y/o semanalmente
3. Cuide su cuerpo: coma sano, despacio y a sus horas. Descanse lo necesario y algo más. Haga ejercicio regularmente.
4. Diviértase. Vuelva a sus diversiones, ¡tiene mi permiso!
5. Vea a amigos no relacionados con su trabajo,
6. Busque asesoría profesional. Como cualquier adicción, usted no tiene todo el control. Necesita apoyo. Dispone de recursos especializados. Puede obtener una asistencia confidencial.
7. Para hallar el balance, diversifique sus intereses. Entre amigos, familia, ocio y trabajo.


Mi jefe es un workalcholic, ¿qué puedo hacer yo?

Cuando el jefe es adicto y los subordinados no tienen poder jerárquico para hacer algo al respecto, debería haber un órgano en la empresa o fuera de ella que pudiera regular la situación, un lugar donde un colaborador pueda contactar y poder pedir apoyos para reencauzar la situación. Lo normal es que uno mismo no pida ayuda, sino que son los demás, quienes sufren los efectos, quienes ven la realidad, pero no tienen poder para encauzar las cosas. Es muy necesario un mecanismo donde los subordinados puedan dar la alarma y solicitar apoyo. Por el momento, esto no existe. Queda aún mucho trabajo por delante. Es el momento justo.

miércoles, mayo 09, 2007

¿Cómo conseguir un excelente equipo...¿Existe el equipo ideal?



Hace un tiempo alguien me contó una historia sobre un gran emprendedor y empresario y sus primeros “pinitos” con su equipo. Cuando comenzaba con sus negocios empezó a “tener problemas con su equipo” (seguro que esta afirmación nos suena a todos muy familiar…) y su padre le dijo entonces de forma tajante… “¡Tienes el equipo que te mereces!”… Puede parecer una afirmación algo brusca, pero ¿no creen que merece la pena una reflexión?



Begoña Pabón – Coach de Negocios de Action Coach.Compañía especializada en Coaching Empresarial para Pymes





Resumen:

Existe una fórmula para conseguir ese equipo ideal: La fórmula de los “16 Cilindros” para una gestión excelente del equipo.

La clave para tener un excelente resultado es convertirte en líder porque cuando uno es líder, su éxito se basa en conseguir que otros crezcan y rindan. Todos los líderes tienen algo en común; su interés por su equipo, su crecimiento y sus éxitos.

Cuántas veces no hemos deseado como dueños de nuestros negocios o como responsables de departamento contar con un gran equipo y soñar con tener un objetivo común real por el que todos luchen al unísono. ¿Utopía?... ¡No, es una meta posible!

Vamos a empezar por entender a las personas de nuestros equipos bajo del prisma de los “16 Cilindros”… Imagine que cada persona de su equipo es como un poderoso motor de 16 cilindros. ¿Puede imaginar el rendimiento que conseguiría con tal motor? Pero claro está… ¿Qué pasa si algunos miembros del equipo sólo funcionan con doce, ocho o incluso cuatro cilindros? Su objetivo como líder es que todos y cada uno de ellos funcionen como motores de alto rendimiento.
La teoría de los 16 Cilindros se basa en considerar al ser humano como el compendio de cuatro elementos principales: cuerpo, mente, corazón y espíritu. Y además, por nuestra experiencia, podríamos decir que esos 16 cilindros se distribuyen en general de la siguiente forma:

Cuerpo: 3 Mente: 3 Corazón: 5 Espíritu: 5


Los negocios normales sólo reconocen los dos primeros. Es lo que vemos en el currículo de alguien: habilidades, experiencia, conocimiento, práctica… Pero sólo son seis de los dieciséis. Son realmente los otros diez cilindros -corazón y espíritu- los que dicen si una persona tiene el empuje, la pasión y la actitud necesaria para levantarse y luchar por el trabajo. Éstos son los atributos que debe perseguir constantemente para conseguir de su equipo unos resultados excelentes, lealtad e “ir un poco más allá”.
De hecho, sería bueno que al plantearnos la selección de un potencial candidato en nuestras empresas pudiéramos realizar tres pruebas fundamentales:

1) Realizar un test de integridad – de forma que estemos seguros de que su comportamiento encaja con los valores de nuestra empresa. ¿Cómo? Comprobando referencias, cotejando su reputación y usando nuestro instinto.

2) Realizar un test de inteligencia – no buscamos genios brillantes, se trata de identificar grandes dosis de curiosidad intelectual y un amplio conocimiento sobre cómo hay que trabajar con gente igualmente inteligente.

3) Realizar un test de madurez – se trata de saber si el candidato será capaz de afrontar de forma correcta las distintas situaciones con las que se encontrará. Hablamos de presión, éxitos, fracasos, respeto por los demás, confianza en sí mismo, sentido del humor,…Es decir, se trata idealmente de contratar a los mejores como primer paso para después conseguir que trabajen juntos como equipo, mantener la motivación, mejorar sus resultados y su rendimiento y conseguir finalmente que cada uno de ellos se convierta en líder.

Y la pregunta es: ¿Cómo hacemos todo esto? Lo fundamental y básico…”Observe cómo usted es el líder”:

¿Siente pasión por su negocio, sus clientes y su equipo?
¿Cómo lo demuestra cada día?
¿Inspira e involucra a su equipo?
¿Celebra y reconoce el trabajo bien hecho?

Para ello será fundamental que tenga desarrollada y definida la misión de su empresa. La misión es responsabilidad única de la dirección de la empresa, que a su vez es también responsable de hacerla cumplir. Sólo con una clara misión podrá transmitir cual es la dirección de la empresa y por qué alguien querría trabajar para usted. La pregunta que debemos hacernos es: ¿Qué vamos a hacer para ganar en los negocios? De esta forma la misión nos obliga a:


1. Decidir y evitar la trampa de ser todo para todos todo el tiempo
2. Definir nuestros puntos fuertes y débiles para identificar el hueco de rentabilidad
3. Crear un equilibrio entre lo posible y lo imposible
4. Identificar una dirección clara hacia la rentabilidad
5. Crear un sentimiento de pertenencia a un grupo, a un objetivo común.


Y para poder concretar esa misión desarrolle las “reglas del juego”, es decir, los valores que van a conformar la cultura de su empresa. Los valores son el “cómo” de la misión, son el medio para conseguir el fin. Deben cumplir una par de reglas mínimas:

- Ser concretos y suficientemente explícitos
- Poner empeño en fomentarlos y comprobar que se cumplen

De hecho, y aunque podríamos decir muchas cosas sobre los valores, una forma de construirlos y definirlos es basarnos en cuatro de las seis necesidades de los humanos que Anthony Robbins ha descrito:

1. Significado: ayude a su equipo a comprender su trabajo
2. Conectividad: asegure que su negocio está en un lugar en el que su equipo se siente que pertenece y hay camaradería
3. Crecimiento: dé oportunidades a su equipo para mejorar, expandirse y llegar a ser brillante. Aprenda a asumir los riesgos (“el único error no permitido en un equipo es no hacer nada para evitar la equivocación”).
4. Contribución: muestre a cada miembro del equipo cómo su trabajo contribuye al negocio.

Pero hay algo que no debemos olvidar: de nada sirven los valores si nadie se preocupa por convertirlos en una realidad en todos los niveles. Es verdad que a todos nos llegarán momentos en los que los asuntos urgentes del día a día podrán provocar momentos de ruptura y olvido de estos principios y si bien nos puede parecer poco importante, transitorio o simplemente un pequeño detalle más, ¡cuidado! Si no se ataja puede llegar a destruir la empresa.

Para el buen funcionamiento de la empresa es fundamental que tanto misión como valores estén alineados en la misma dirección: Ganar reforzándose mutuamente.

Además de la misión y los valores, hay otra serie de principios básicos que nos van a garantizar conseguir ese gran equipo que nos merecemos:
• Implantar una cultura de honestidad en la empresa con el fin de favorecer que más personas participen en la conversación y en la discusión y así fomentar la toma de decisiones con mayor rapidez evitando reuniones interminables.
• Crear un clima por parte de la dirección donde se garantice voz y dignidad a todos porque todo el mundo tiene algo que aportar.

Llegar a ser este tipo de líder no es una “misión imposible” y en este sentido, mientras aprendemos a tomar este tipo de decisiones, puede ser bueno hacerse responsable ante algo o ante alguien. En este contexto el papel del coach de negocios puede ser la figura que nos permita mantenernos enfocados en nuestros objetivos y nos ayude a crear la disciplina que las prácticas arriba mencionadas requieren.

martes, abril 24, 2007

Benchmarking como instrumento para la mejora continuada de RRHH


El benchmark es el punto de referencia sobre el cual hemos de compararnos y medirnos. Tenemos que comprender las fortalezas de nuestros competidores, cómo funcionan y cuando sea el caso, adaptar y construir sobre sus prácticas excelentes las nuestras, para lograr ser líderes.

Por: Raúl Píriz; Es Director de www.fororh.com, www.rrhhmagazine.com, www.postgradum.com y www.aprenderh.com, medios de comunicación especializados en RRHH y en Management Empresarial.



Resumen

A medio plazo la excelencia y competitividad de las empresas vendrá dada a través del eficaz desarrollo personal y profesional de sus RRHH. Por ello, es necesario investigar, evaluar y comprender las mejores prácticas de nuestros competidores, así como las de otros que sin ser competidores destacan en ámbitos de esta función, para mejorar, marcar nuevos objetivos y conseguir una posición de liderazgo frente al resto.

La aplicación de una herramientas como el Benchamarking puede facilitarnos el camino; sin embargo, conviene considerar que el Benchmarking no es una actividad o una práctica que pueda adoptarse aisladamente, sino que deberá estar unida al resto de las actividades y los objetivos de Recursos Humanos (RRHH), así como al resto de procesos orientados a la mejora de la calidad en las empresas.

Toda empresa pretende ocupar una posición de liderazgo y para ello ha de procurar identificar las prácticas y los sistemas de organización de máximo nivel y calidad de sus competidores y a evaluarlos.

Benchmark es el punto de referencia sobre el cual hemos de compararnos y medirnos. Tenemos que comprender las fortalezas de nuestros competidores, cómo funcionan y cuando sea el caso, adaptar y construir sobre sus prácticas excelentes las nuestras para lograr ser líderes.

En una primera fase, y antes de poner en marcha un plan de Benchmarking debemos identificar el conjunto de ratios cuantitativos imprescindibles que nos permitan el establecimiento de un cuadro de comparación competitiva entre las empresas del sector al que pertenezcamos. Debemos acumular conocimientos acerca de la organización, de las personas de contacto, de los sistemas y políticas de gestión de RRHH de diferentes empresas, como bases para el estudio pormenorizado de futuro y a los efectos de estudiar con detenimiento y proponer nuevos modelos de intercambio de información y de participación con el resto de nuestros competidores.

No podemos olvidar que Benchmarking significa investigar acerca de las ventajas competitivas de nuestros competidores, pero de una forma pacífica.

La aplicación de un proyecto en materia de Benchmarking requiere puntualizar con carácter previo una serie de aspectos:

¿Qué entendemos por competidor?

Cuando en Benchmarking hablamos de competencia, este término incluye una definición más allá de la estrictamente referida al competidor directo y abarca hasta el mejor en su género, es decir, no son estrictamente competidores el resto de fabricantes del sector exclusivamente, sino todos aquellos que en el desarrollo de los sistemas de gestión de RRHH , ocupan una posición de excelencia. Conviene dejar claro que los ámbitos de estudio y de investigación para la realización de Benchmarking no deben orientarse exclusivamente al sector en el que se instale nuestra empresa.

Benchmarking implica medición:

Benchmark es un punto de referencia respecto del cual podemos realizar un tipo de medición. Necesitamos para ello disponer de indicadores de gestión, tanto internos como del resto de competidores. A través de Benchmarking podemos determinar la eficacia de nuestros competidores midiendo sus resultados. Los mejores resultados se convierten entonces en el benchmark de referencia para nosotros. Con ello, estableceremos la diferencia que nos separa y a continuación, los objetivos que debemos perseguir para alcanzarla. La medición nos servirá también para comprobar nuestro avance.

Benchmarking requiere sistematización:

En el sentido de incorporar el Benchmarking como herramienta previa para el desarrollo e implantación de nuevas políticas, estrategias, sistemas y procesos de gestión de RRHH. El desarrollo de nuevos proyectos deberá ir precedido del correspondiente benchmark para una mejor planificación y desarrollo de los mismos.

Benchmarking nos ayuda a integrar nuevas ideas:

El Benchamarking nos obliga a mirar afuera de nuestros procesos y de nuestra organización para identificar a los mejores. Nos da una perspectiva más amplia, alejada del egocentrismo y no sirve para comprender que existen formas distintas de hacer y que éstas pueden ser mejores que las nuestras.

Benchmarking es una herramienta que garantiza la mejora continuada:

El Benchmarking es un proceso continuo de gestión y de automejora. No es una moda o un proyecto puntual; es la herramienta clave para mejorar continuamente y para ayudar al desarrollo e implantación de nuevas políticas y estrategias de RRHH en nuestra Compañía, así como para el establecimiento de nuevos objetivos.

Benchmarking requiere trabajo en equipo:

Supone trabajar en equipo con el resto de los miembros encargados de desarrollar e implantar nuevos proyectos en materia de RRHH en la empresa.

CICLO PRCA DEL BENCHMARKING

Ciclo del benchmarking


Principios básicos del benchmarking de RRHH

a)"Incrementar la capacidad de mejora y la competitividad de los RRHH en relación con el resto de las compañías del sector".

b)"Estandarizar y mejorar los procesos internos y la calidad de los indicadores de gestión".

c)"Ayudar al desarrollo e impulsión de nuevas políticas y estrategias en materia de RRHH”.

Desarrollo de un benchmarking

Planificación de las acciones:

A.- Fase inicial de planificación de las acciones de benchmarking

▪ Planificar acciones de Benchmarking: En relación a los objetivos determinados para el periodo que se trate, deben determinarse los ámbitos de estudio objeto de Benchmarking, y a continuación determinar los contenidos objeto del Benchmarking.

▪ Identificar fuentes de información, bases de datos de consulta y contactos con homólogos de otras empresas.

▪ Ya que el Benchmaking persigue averiguar sobre la práctica excelente, es decir, la mejor práctica, no tenemos que fijarnos única y exclusivamente en las empresas del sector al que pertenezca nuestra empresa, aunque sí con preferencia.

▪ Elaborar cuestionarios para la realización del Benchmarking y de información interna para su intercambio. Trabajo en equipo con técnicos y responsables clientes del Benchmarking.

▪ Puesta en común y toma de acuerdos con el resto de los participantes en los temas de Benchmarking e inicio de los mismos.

Estrategia:

La participación en un Benchmarking requiere de un consenso entre los participantes que contenga tres principios básicos: acuerdo político de nivel superior; transparencia en el intercambio de información y garantías de reserva en el tratamiento de la información.

- Acuerdo político: basado en el mutuo interés de los participantes y en la aceptación de unas reglas de juego.

- Transparencia en el intercambio de información: Cuando se asume Benchmarking, asumimos compartir la información objeto de que se trate de forma transparente y completa, abriendo nuestras puertas y solicitando de los demás lo mismo.

- Reserva: Garantía en el tratamiento posterior de la información y respecto de terceros, ya sean internos, de otras áreas de la Compañía como respecto de otras Compañías. En este sentido cabe destacar que algunas empresas tienen impuestas grandes limitaciones a compartir información y que algunas de ellas no participan oficialmente de estas prácticas ya que parte de sus informaciones se han visto perjudicadas por un mal uso frente a terceros.

El éxito de un buen Benchmarking radica en involucrar a la alta dirección de las empresas participantes desde la primera fase del proyecto, conseguir la aceptación de toda la organización y saber comunicar los resultados del benchmark, incorporándolos como objetivos de futuro y para el establecimiento de nuevas políticas e instrumentos de gestión en próximos ejercicios.

B.- Fase de estudio, participación y realización de los benchmarking.

▪ Determinados los contactos y los acuerdos sobre los temas objeto de Benchmarking debemos confeccionar un cronograma para la realización de los mismos y poner en marcha el proceso.

Proceso de realización de los Benchmarking:

▪ Recogida indirecta y directa de información de acuerdo con los factores de tiempo, recursos, complejidad y confidencialidad de los datos.

▪ Utilización de diferentes métodos de recogida de información: participación en encuestas, entrevista telefónica, intercambios y visitas in situ a las empresas.

▪ Determinación de los puntos fuertes y débiles: qué datos son los mejores y el porqué del benchmark o de la mejor práctica para su estudio en profundidad.

▪ Elaboración de informes y cuadros comparativos.

C.- Fase de benchmark y desarrollo y elaboración de nuevas propuestas y objetivos de mejora.

▪ Realizado el Benchmarking estamos en condiciones de determinar el benchmark o la mejor práctica sobre la cual debemos fijarnos y compararnos a fin de mejorar y proponer nuevos objetivos.

▪ Estudiaremos in situ los sistemas y las políticas empleadas en la empresa seleccionada para hacer el benchmark: Esto conlleva no sólo el intercambio de información estrictu sensu, sino un estudio pormenorizado del benchmark a pie de línea. Esto supone el intercambio de políticas e instrumentos de gestión, así como la valoración de los mismos; determinar: ¿Por qué son mejores? ¿Cuánto mejor son otros instrumentos de gestión respecto de los nuestros? ¿Por qué razones? ¿Qué podemos aprender y cómo podemos aplicarlos en nuestra organización?

• A continuación, realizaremos el informe de Benchmarking en el que se sugerirán los ámbitos de mejora internos, y se plantearán nuevos caminos y propuestas de objetivos y estrategias a la Dirección de RRHH para próximos ejercicios. Con ello culminaríamos el ciclo PRCA.

Seis estrategias para vivir sin estrés

Cuando hablamos de estrés enseguida se nos viene a la cabeza la imagen de un ejecutivo atareado a punto de perder los nervios. Pero lo cierto es que el estrés no es propiedad única del mundo laboral y mucho menos es sólo patrimonio de los puestos directivos. Todos nosotros podemos ser víctimas del estrés. Pero, ¿estamos todos igual de preparados para afrontar una situación estresante?

Por: Rosana Pereira Davila, Directora de Tess-on. Psicología y Formación.



Resumen

No hay acuerdo en la comunidad científica a la hora de definir qué es el estrés. Está muy relacionado con la percepción personal de cada uno.


No todas las personas reaccionamos de igual forma a una situación estresante: hay que diferenciar entre estrés agudo y estrés crónico.

Fomentar estrategias de pensamiento positivo es una de las formas más eficaces de inocular nuestro organismo frente a los posibles ataques del estrés.

Si hacemos una breve encuesta entre las personas que están a nuestro alrededor y les preguntamos qué es para ellos el estrés y cuál creen que es el síntoma más destacado, es posible que recibamos tantas respuestas diferentes como personas hemos encuestado.

Estrés agudo y estrés crónico

Esta es una de las particularidades del estrés: no hay una definición única y sus síntomas varían mucho de una persona a otra. El estrés en sí mismo no es una enfermedad. Lo que conocemos como estrés agudo es una situación puntual que nos provoca una reacción que puede ser fisiológica, conductual o psicológica. Cuando esa situación estresante se prolonga en el tiempo se convierte en estrés crónico dando paso a enfermedades que pueden llegar a ser muy incapacitantes para la persona.

En la percepción del estrés las diferencias individuales juegan un importantísimo papel. Ante un mismo hecho una persona puede sentirse estresada mientras que para otra no suponga ningún problema. Pensemos por ejemplo en dos personas que acaban de ascender y entre sus nuevas funciones está la de hacer presentaciones de un producto o idea ante un grupo. Para uno de ellos esta nueva situación puede suponer experimentar un tremendo estrés cada vez que debe hablar en público, mientras que para el otro no es más que una rutina del nuevo cargo.

Algunos síntomas del estrés

Los síntomas que podría presentar nuestro recién ascendido empleado podrían ser psicológicos: ansiedad, pérdida de confianza en sí mismo, pérdida de concentración, etc.

Si los síntomas fueran físicos podría padecer un exceso de sudoración, mareo, aumento de las palpitaciones, mareos o incluso crisis de pánico.

Los cambios en su conducta podrían ser: comer de forma compulsiva para eliminar la ansiedad, iniciarse en el hábito del tabaco, o incluso abusar del alcohol para eliminar los síntomas físicos que le provoca la situación estresante. Podría tener todos estos síntomas o sólo algunos.

Contra el estrés, pensamiento positivo

No podemos influir en la mayoría de las situaciones externas que nos ocurren a diario, pero sí podemos aprender a enfrentarnos a ellas de forma diferente, con “pensamiento positivo”.

Los estudios han demostrado que las personas que mejor resisten el estrés presentan un rasgo común: el optimismo. Pero ¿cómo convertirnos en personas optimistas? A continuación contamos seis estrategias que nos ayudarán a ser más optimistas:


1.Reconocer el pensamiento negativo: Hay personas que tienden a fijarse únicamente en los aspectos negativos, reales o no, de cada situación. Las situaciones estresantes que se mantienen en el tiempo, aumentan la tendencia de las personas a focalizarse en los aspectos negativos. Hay que hacer un esfuerzo consciente por analizar si nos estamos concentrando sólo en lo malo.

2.Y evitarlo… En el momento en que nos descubrimos dando vueltas a una imagen negativa debemos actuar: detener nuestro pensamiento y racionalizar si todo lo que nos hemos dicho es real o fruto de la tendencia a verlo todo negro. Evitaremos pensar en términos de “todo o nada”. El hecho de que en un momento concreto algo no haya salido como esperábamos, no significa que siempre, todo, vaya a salir mal.

3.La imaginación al poder. Ante una situación que previsiblemente podrá causarnos estrés, debemos anticiparnos mentalmente e imaginarnos saliendo airosos de ella. En el caso de nuestro empleado, debería hacer ejercicios visualizando todos los pasos que debe dar para realizar una exposición en público y ver mentalmente cómo supera triunfante cada uno de esos pasos. Inconscientemente las personas estamos siempre imaginando cómo será nuestro desempeño en situaciones nuevas, pero muchas veces, hasta en el pensamiento, nos imaginamos fracasando en el intento.

4.Resaltar lo positivo. La mejor manera de hacerlo es por escrito. Una lista con todo lo bueno y otra con lo malo. Se trata de ayudarnos a reflexionar acerca de los cambios que necesitamos realizar en nuestra vida. En situaciones de estrés, tendremos que hacer un esfuerzo para encontrar los aspectos positivos. La propia situación en la que nos encontramos nos impide ver cosas positivas a nuestro alrededor. Ante el estrés tendemos a generalizar lo malo a todas las áreas de la vida.

5. Aprender a valorarnos mejor a nosotros mismos. Quienes desde niños se han sentido valorados incondicionalmente por sus padres o por personas próximas, en general, son más optimistas. Nunca es tarde para que actuemos igual con nosotros mismos. Debemos aprender a ser más indulgentes con nuestros propios errores y buscar lo positivo también en nuestra conducta.

6.El método Coué. Este psicoterapeuta francés desarrolló la estrategia de la autosugestión que consiste en repetirnos diariamente frases positivas acerca de nosotros mismos: “soy una persona valiosa”, “no me rindo ante las dificultades”, “puedo lograrlo”, etc.

viernes, abril 20, 2007

¿Trabajar para vivir, o vivir para trabajar?



Qué sucede? no entiendo, solo sentí un dolor fuerte en la cabeza, mareos y ahora estoy tan confundido. Qué pasa? Por qué mi esposa corre y llora?

Dicen que morí, pero no, estoy aquí pero ellos no me ven y no puedo abrazarlos. OH!, ya veo, están trasladando a alguien en una carroza fúnebre, soy yo mismo, que extraño.

Veo a mi familia con gran dolor, todos lloran, pero yo sólo veo, ya no siento dolor ni tristeza, es como ser un espectador.

Pasan los días, mi familia regresa a casa sin mí, les dejo un gran vacío. Ya alguien ocupa mi puesto de trabajo, todo vuelve a ser como antes, corren, atienden llamadas, hacen pagos, envían documentos, firman planillas, en fin, es como si nunca hubiese faltado yo, que bien, algunos compañeros se acuerdan de mi a ratos y lamentan que ya no esté.

Sin embargo, en mi familia, el vacío persiste; Mi esposa llora, está confundida, no sabe como hacer sin mi; Mi hijo pequeño pregunta:

- Donde esta papá? y mi esposa le dice que en el Cielo, mi hija mayor acaba de comprender dolorosamente lo que es la muerte, no deja de llorar, no quiere ir a clases, no se puede concentrar, tampoco come.

Pasa el tiempo, mi hijo cumple cuatro años y yo no estoy, el se aferra a su mamá, se ha vuelto tímido y retraído, no hay una figura paterna para el, ya papá no está...

Mi hija ya de 11 años casi no habla, a veces su mamá la encuentra llorando, bajo mucho las notas y no muestra interés por nada.

Mi querida esposa, con toda la carga sobre sus hombros, la responsabilidad de dos hijos pequeños, tiene que sonreír a los niños para darles fortaleza. Ya paso un año y todo sigue igual, en casa el vacío, la tristeza, en la empresa donde trabajaba ya nadie me nombra y todo sigue igual sobre la marcha.

Sabes que dijo el forense? Que morí por stress; En mi cerebro reventó una vena por una subida de tensión que me dió, cuando me llamaron de mi trabajo y me dijeron que de los 10 camiones que solicité sólo llegaron 7; Y todo acabó...

Ahora me doy cuenta que para la empresa que trabajas siempre serás uno mas, completamente reemplazable en cualquier momento, pero para mi familia, era único e irreemplazable.

Reflexión Final: POR FAVOR, DEDICATE A LO QUE DE VERDAD ES IMPORTANTE, TODOS NECESITAMOS UN TRABAJO QUE NOS PERMITA CUBRIR NUESTRAS NECESIDADES BASICAS, PERO NO TE ENTREGUES A UNA EMPRESA, ENTREGATE A TUS SERES QUERIDOS...ABRAZA A TUS HIJOS, BESA A TU ESPOSA, LLAMA A TU FAMILIA Y AMIGOS, ES A ESTOS SERES A QUIENES DE VERDAD, LE HARAS FALTA CUANDO YA NO ESTÉS...




A traves de los años hemos reforzado la idea de que los venezolanos trabajamos poco. Pero las cifras nos dicen que al menos cuantitativamente trabajamos mucho. Mientras en Europa generalmente trabajan 8 horas diarias de Lunes a Viernes con horas extras pagadas (incluso en algunos países como Francia son 7) y tienen un mes de vacaciones. En Venezuela a veces es hasta mal visto trabajar las 8 horas e irse a la casa, e incluso hay que trabajar los sábados en la mañana.


Esta mentalidad de trabajar mucho, en lugar de traer mas ganancias, suele reducir la productividad, junto con la salud y el estado de ánimo del empleado. Además hay que sumar que las cuentas de luz e insumos en la oficina aumenta. Incluso en gente que tiene su propio negocio, al principio, puede ser una satisfacción el trabajar mucho, y puede contrarrestar los excesos físicos y psicológicos, pero a la larga, se convierte en un riesgo para la salud. (eso sí, mis respetos por los que necesitan trabajar muchas horas para salir de la pobreza).


Para muestra basta un botón, un estudio en Alemania demostró que solo el 32% de las personas que trabajan menos de 30 horas a la semana padecen stress; la cifra aumenta al 55% cuando se trabaja hasta 48 horas, y un 75% padecen stress en las personas que sobrepasan las 48 horas.


Pero esto no solo repercute en el que trabaja, sino en la familia también. Daniel Goleman en su libro "Inteligencia Emocional", que el tener padres que padecen estres, puede provocar que sus hijos no desarrollen adecuadamente en el area emocional, y puedan tener conflictos (algo que sucede frecuente en Estados Unidos).


Estados Unidos Vs Europa:


Como saben muchos empresarios, sociólogos y otros expertos. Estados Unidos tiene una cultura de competitividad y trabajo; de buscar ser el mejor y sobresalir de los demas; la mayoría de los escritores de libros de como hacer negocios suelen ser estadounidenses; la mayoría de las transnacionales también suelen ser del país anglosajón.


En un país estadounidense donde prima el libre mercado y la mínima intervención del gobierno (por ejemplo el estado de bienestar), existe una inseguridad en su estilo de vida, debido a la falta de subsidios de educación, jubilación, y por ende, tienen que competir mas entre ellos, y trabajar mas horas. Este mismo sistema es parecido al hemos tenido en México, sobre todo durante los últimos 25 años.


Por otro lado si nos vamos a Europa, las cosas son un tanto diferentes, a pesar de que también existe el libre mercado, la intervención del gobierno es mayor, y existe un estado benefactor, con el objetivo primordial de retribuir la riqueza y defender los derechos de los trabajadores; además la mentalidad del europeo promedio es diferente. Se siente menos materialista que el americano y están mas preocupados por la familia, y los asuntos comunitarios.


A pesar de los beneficios del estado de bienestar, los europeos tienen problemas con las jubilaciones (por la numerosa gente mayor de edad), y han tenido que hacer reformas para poder mantener dicho estado (aumentar el máximo de edad de trabajo).


Eficacia en Venezuelay propuestas:


El problema en Venezuela no son cuantas horas se deben de trabajar, sino aumentar el nivel de productividad en las horas que se trabajan. Un Europeo es mas productivo trabajando 7 horas que un Mexicano laborando 8. El nivel de producción en América Latina es de aproximadamentee 10,500 dólares anuales, y en Europa, Japón y USA oscila entre los 40,000 y los 50,000 dólares anuales.


El problema podría estar mas bien en la educación, y la capacitación de los empleados o del empresario. También hace falta cambiar un poco la actitud por parte de los patrones; al apoyar mas al trabajador, y dejarlo descansar, a la larga va obtener mas beneficios.


También falta romper tradiciones y estigmas en el país. Por ejemplo, los famosos horarios de trabajo de 9 a 2 y 4 a 7, estaban hechos con el fin de que el trabajador pudiera ir a comer con su familia, descansar y regresar al trabajo; pero ahora cuando las distancias son mas largas, y el tráfico mayor, ese tipo de horarios son inconvenientes; y en lugar de dar horas de descanso, terminan restando tiempo libre que se podría usar en las tardes.


Los partidos políticos (que esa vez hicieron algo mas que pelearse), presentaron propuestas interesantes hace unos años atras:


Primero está la propuesta de los sectores(AD, COPEI), que consiste en flexibilizar el horario de trabajo, y poder aumentar la jornada, para que al final el trabajador pueda acumular horarios de descanso; todo esto siempre y cuando no es incurra en una jornada inhumana.


Por otro lado, está la reforma integral a la LOT, que consiste en consagrar dos días de descanso por cada cinco de trabajo (jornada semanal de 40 horas).


Para finalizar; hay que comentar que el trabajo es muy importante para el progreso de un país, y también es importante trabajar para traer sustento a la familia. A la vez es importante también equilibrar el trabajo, y la competitividad, con los aspectos sociales, como el tiempo libre, lo cual al final traerá mas frutos.


Fuentes:








Dolan. AUTOESTIMA, ESTRES Y TRABAJO Ed. McGraw Hill 2002


Goleman Daniel. INTELIGENCIA EMOCIONAL Ed. Punto de Lectura 1998


Revista PYME. Ed Gasca Nº 155