Mostrando las entradas con la etiqueta mensajes motivacionales. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta mensajes motivacionales. Mostrar todas las entradas

miércoles, septiembre 26, 2007

Lo Que Hace la Diferencia, Está en Ti


¿Por qué hay gente que nace y crece en condiciones pobres de vida--sin recursos económicos, sin educación, en un ambiente familiar disfuncional--y sin embargo logra superarse, salir adelante y alcanzar éxitos, mientras otras personas que lo tienen todo terminan viviendo vidas que son un desastre?

Esa fue la pregunta que inició la conversación de la otra noche. Lo que vino después fue un enriquecedor intercambio de opiniones sobre lo que hace la diferencia entre quienes rodeados de las peores circunstancias logran triunfar vs. aquellos que, teniéndolo todo, se enrumban hacia la mediocridad.

En otras palabras, lo que distingue al que desaprovecha sus oportunidades del que manifiesta posibilidades de donde pareciera no haber esperanza.

Algunos ejemplos:

La historia del niño que fue entregado por su madre en adopción, que luego abandonó la universidad, más tarde fue despedido de la propia empresa que había creado, fracasó con su próximo negocio… pero al final volvió a su empresa original para sacarla de una inminente ruina y convertirse, él, en uno de los hombres más influyentes de la informática, la música y la animación computarizada (Steve Jobs, CEO de Apple).

El niño que nació sin brazos en Nicaragua producto de la talidomina (una medicina) que le suministraron a su madre durante el embarazo, que luego decidió seguir su pasión, vencer sus limitaciones y alcanzar sus sueños a toda costa… y hoy es un famoso guitarrista que toca con los pies e inspira a multitudes a vencer sus barreras (Tony Melendez).

La niña negra que nació en medio del racismo y la pobreza norteamericana, que fue abusada sexualmente por un familiar a temprana edad y luego salió embarazada durante su adolescencia… que hoy es una de las mujeres más admiradas por millones de personas en todo el mundo por el impacto positivo que ha generado a través de su imperio mediático y su mega-fortuna de más de mil millones de dólares (Oprah Winfrey, conductora por 20 años del Oprah Winfrey Show y Editora de la revista “O”).

El niño que nació en la pobreza en una zona marginal a las afueras de Caracas, Venezuela, que peleó contra la tentación de las drogas y la delincuencia que le rodeaba a través de su compromiso con el estudio, que luego se graduó en la universidad de ingeniero aunque ello implicara emplear más de 7 horas al día trasladándose en transporte público y dormir un promedio de 4 horas por noche… que hoy es Vicepresidente de Tecnología de una prestigiosa firma financiera y vive con su familia en una estupenda casa en una de las mejores zonas de la capital (uno de mis clientes a quien resguardo su anonimato).

Los ejemplos son miles. Y los hay por todos lados. Seguramente alguna vez has tenido contacto o te has enterado de alguien que ha conquistado triunfos contra todo pronóstico.

Quizá tú eres una de esas personas.

Y también puedes conocer a quienes están del otro lado de la historia: quienes teniéndolo “todo”, han desperdiciado su vida.

La diferencia surge de una decisión.

La decisión de adueñarte de tu vida. La elección de conectarte con la certeza de que, en última instancia, tu destino depende de ti.

Tu éxito no lo determina las circunstancias. Es tu respuesta ante las circunstancias--la actitud que asumes, las decisiones que tomas, los acciones que emprendes--lo que conforma tu futuro.

No es que las circunstancias no puedan afectarte. Claro que sí. Tú y yo somos humanos. Hay cosas que nos duelen, que nos roban energía, que nos hacen llorar y hasta sangrar. Pero luego del luto, de la caída, de llorar para descargar la rabia, la tristeza o el miedo ¿qué decides hacer? ¿Qué actitudes escoges asumir? ¿A qué te comprometes?

Tus actitudes, decisiones y acciones son lo que al final del día van a marcar la dirección de tu vida.

Tu vida, tu éxito, tu progreso, tu superación, tu próximo nivel de calidad de vida, depende de ti. Está en ti. Está en tu capacidad para escoger una mejor respuesta--una respuesta diferente a la del pasado, una respuesta que te permita sentir que te adueñas de tu destino.

¿Por qué hay gente que teniéndolo “todo” desaprovecha su potencial? Porque sea desde la arrogancia o desde la carencia de auto-estima, no se da cuenta de que la vida está como un regalo del cual adueñarte.

¿Por qué hay quien parecía que tenía todo en su contra y aun así se superó y triunfó? Porque en algún momento de su existir hubo un momento, un instante crucial, en que decidió que su vida estaba en sus manos.

En la conversación de la otra noche también exploramos el tema de la influencia de los padres sobre los hijos en relación a este asunto. No importa si tú eres un padre o una madre que le da “todo” a tus hijos o uno que pueda juzgarse con limitaciones económicas, sociales o culturales--parte de tu misión está en ayudar a germinar en tus hijos ese sentido de pertenencia y de responsabilidad por sus propias vidas.

La responsabilidad que libera.

La responsabilidad que potencia.

La responsabilidad que dice “mi vida, depende de mí”.

La responsabilidad que hace la diferencia.

La responsabilidad que te hace aprender a no buscar culpables.

La responsabilidad que te impide verte como una víctima.

La responsabilidad que te permite buscar una mejor respuesta a tus actuales circunstancias.

La responsabilidad que enciende el poder y libera el potencial más allá de cualquier circunstancia.

Como padres, tenemos el reto de modelar esto a nuestros hijos.

Responsabilízate por tu vida. No te veas ni te sientas como una víctima. Aduéñate de tu destino.

No porque eres un súper héroe indestructible y todo poderoso, sino justamente porque eres humano. Y con tu humanidad viene el poder para elegir algo diferente--una mejor respuesta, una nueva decisión, una acción decisiva que te permita acercarte hacia lo que quieres.

“Nuestras plegarias no son respondidas cuando se nos da lo que hemos pedido, sino cuando somos retados a ser lo que podemos ser”.
--Morris Adler

Quizá las circunstancias que en este momento te rodean--esas condiciones de vida o situaciones en las que te encuentras inmerso--no son las más deseables. Pero ¿será que en ellas está el regalo de la oportunidad que tienes para adueñarte de tu grandeza?

Vivir al efecto o ser causa generadora de un mejor futuro. Ser víctima o ser dueño de tu vida.

La diferencia… está en ti.

-------------------
Copyright © 2007 por
Leo Alcalá —Autor y Conferencista Internacional
==============================
¿Quieres obtener claves para endencer tu motivación, aumentar tu poder personal, superar tus retos y elevar tu calidad de vida? Leo Alcalá es autor del ebook "El Poder para Lograr lo que quieras". Adquiérelo ahora mismo en www.elpoderparalograr.com
==============================

jueves, agosto 23, 2007

La LEY de ATRACCIÓN


La Ley de la Atracción

Dr . Camilo Cruz

¿Existe en realidad un secreto que nos permita atraer el tipo de relaciones que deseamos, desarrollar negocios exitosos, crear un nivel óptimo de salud o atraer la prosperidad hacia nuestra vida?.

En su más reciente libro, LA LEY DE LA ATRACCIÓN: Mitos y Verdades Sobre el Secreto Más Extraño del Mundo el Dr. Camilo Cruz, autor galardonado y best-seller internacional, confronta y esclarece algunos de los mitos y errores más comunes que rodean a la ley de la atracción, y deja claro de una vez por todas qué es ficción y qué es verdad acerca de este fenómeno universal.

En su libro, el Dr. Cruz explica los pilares más importantes de la ley de atracción:

¡Somos, literalmente, lo que pensamos!
Todo lo que se manifiesta en nuestras vidas —tanto los logros como los fracasos— es el resultado de lo que previamente se ha manifestado en nuestra mente. El Dr. Cruz nos muestra como nuestro mundo exterior es un reflejo de nuestro mundo interno, ya que nosotros mismos nos hemos encargado de crear nuestras condiciones de vida y nivel de éxito en virtud de los pensamientos que guardamos en nuestra mente.

¡Lo que tú deseas, te desea!
Si en este momento no estás viviendo la clase de vida que siempre has deseado, puedes crear una nueva realidad cambiando la clase de información con la cual alimentas tu mente. Si lo que tú realmente deseas atraer hacia ti, responde a tu misión y propósito de vida y estás decidido a persistir hasta lograrlo, no sólo es posible atraerlo, sino que seguramente ya está en camino.

¡La acción es clave!
Como arquitectos de nuestra propia vida, no podemos limitarnos únicamente a pensar. Debemos ser protagonistas activos en nuestro destino. Aunque lo que atraemos hacia nosotros se origina en nuestra mente, la acción es el ingrediente clave que convertirá nuestros sueños en una realidad.


CLICK PARA MÁS INFORMACIÓN

miércoles, junio 27, 2007

Lo que hace la Diferencia, está en ti




¿Por qué hay gente que nace y crece en condiciones pobres de vida—sin recursos económicos, sin educación, en un ambiente familiar disfuncional—y sin embargo logra superarse, salir adelante y alcanzar éxitos, mientras otras personas que lo tienen todo, terminan viviendo vidas que son un desastre?

Esa fue la pregunta que inició la conversación de la otra noche. Lo que vino después fue un enriquecedor intercambio de opiniones sobre lo que hace la diferencia entre quienes rodeados de las peores circunstancias logran triunfar vs. aquellos que, teniéndolo todo, se enrumban hacia la mediocridad.

En otras palabras, lo que distingue al que desaprovecha sus oportunidades del que manifiesta posibilidades de donde pareciera no haber esperanza.

Algunos ejemplos:

La historia del niño que fue entregado por su madre en adopción, que luego abandonó la universidad, más tarde fue despedido de la propia empresa que había creado, fracasó con su próximo negocio… pero al final volvió a su empresa original para sacarla de una inminente ruina y convertirse, él, en uno de los hombres más influyentes de la informática, la música y la animación computarizada (Steve Jobs, CEO de Apple).

El niño que nació sin brazos en Nicaragua producto de la talidomina (una medicina) que le suministraron a su madre durante el embarazo, que luego decidió seguir su pasión, vencer sus limitaciones y alcanzar sus sueños a toda costa… y hoy es un famoso guitarrista que toca con los pies e inspira a multitudes a vencer sus barreras (Tony Melendez).

La niña negra que nació en medio del racismo y la pobreza norteamericana, que fue abusada sexualmente por un familiar a temprana edad y luego salió embarazada durante su adolescencia… que hoy es una de las mujeres más admiradas por millones de personas en todo el mundo por el impacto positivo que ha generado a través de su imperio mediático y su mega-fortuna de más de mil millones de dólares (Oprah Winfrey, conductora por 20 años del Oprah Winfrey Show y Editora de la revista “O”).

El niño que nació en la pobreza en una zona marginal a las afueras de Caracas, Venezuela, que peleó contra la tentación de las drogas y la delincuencia que le rodeaba a través de su compromiso con el estudio, que luego se graduó en la universidad de ingeniero aunque ello implicara emplear más de 7 horas al día trasladándose en transporte público y dormir un promedio de 4 horas por noche… que hoy es Vicepresidente de Tecnología de una prestigiosa firma financiera y vive con su familia en una estupenda casa en una de las mejores zonas de la capital (uno de mis clientes a quien resguardo su anonimato).

Los ejemplos son miles. Y los hay por todos lados. Seguramente alguna vez has tenido contacto o te has enterado de alguien que ha conquistado triunfos contra todo pronóstico.

Quizá tú eres una de esas personas.

Y también puedes conocer a quienes están del otro lado de la historia: quienes teniéndolo “todo”, han desperdiciado su vida.

La diferencia surge de una decisión. La decisión de adueñarte de tu vida. La elección de conectarte con la certeza de que, en última instancia, tu destino depende de ti.

Tu éxito no lo determina las circunstancias. Es tu respuesta ante las circunstancias—la actitud que asumes, las decisiones que tomas, los acciones que emprendes—lo que conforma tu futuro.

No es que las circunstancias no puedan afectarte. Claro que sí. Tú y yo somos humanos. Hay cosas que nos duelen, que nos roban energía, que nos hacen llorar y hasta sangrar. Pero luego del luto, de la caída, de llorar para descargar la rabia, la tristeza o el miedo ¿qué decides hacer? ¿Qué actitudes escoges asumir? ¿A qué te comprometes?

Tus actitudes, decisiones y acciones son lo que al final del día van a marcar la dirección de tu vida.

Tu vida, tu éxito, tu progreso, tu superación, tu próximo nivel de calidad de vida, depende de ti. Está en ti. Está en tu capacidad para escoger una mejor respuesta—una respuesta diferente a la del pasado, una respuesta que te permita sentir que te adueña s de tu destino.

¿Por qué hay gente que teniéndolo “todo” desaprovecha su potencial? Porque sea desde la arrogancia o desde la carencia de auto-estima, no se da cuenta de que la vida está como un regalo del cual adueñarte.

¿Por qué hay quien parecía que tenía todo en su contra y aun así se superó y triunfó? Porque en algún momento de su existir hubo un momento, un instante crucial, en que decidió que su vida estaba en sus manos.

En la conversación de la otra noche también exploramos el tema de la influencia de los padres sobre los hijos en relación a este asunto. No importa si tú eres un padre o una madre que le da “todo” a tus hijos o uno que pueda juzgarse con limitaciones económicas, sociales o culturales—parte de tu misión está en ayudar a germinar en tus hijos ese sentido de pertenencia y de responsabilidad por sus propias vidas.

La responsabilidad que libera.

La responsabilidad que potencia.

La responsabilidad que dice “mi vida, depende de mí”.

La responsabilidad que hace la diferencia.

La responsabilidad que te hace aprender a no buscar culpables.

La responsabilidad que te impide verte como una víctima.

La responsabilidad que te permite buscar una mejor respuesta a tus actuales circunstancias.

La responsabilidad que enciende el poder y libera el potencial más allá de cualquier circunstancia.

Como padres, tenemos el reto de modelar esto a nuestros hijos.

Responsabilízate por tu vida. No te veas ni te sientas como una víctima. Aduéñate de tu destino.

No porque eres un súper héroe indestructible y todo poderoso, sino justamente porque eres humano. Y con tu humanidad viene el poder para elegir algo diferente—una mejor respuesta, una nueva decisión, una acción decisiva que te permita acercarte hacia lo que quieres.

“Nuestras plegarias no son respondidas cuando se nos da lo que hemos pedido, sino cuando somos retados a ser lo que podemos ser”.

—Morris Adler

Quizá las circunstancias que en este momento te rodean—esas condiciones de vida o situaciones en las que te encuentras inmerso—no son las más deseables. Pero ¿será que en ellas está el regalo de la oportunidad que tienes para adueñarte de tu grandeza?

Vivir al efecto o ser causa generadora de un mejor futuro. Ser víctima o ser dueño de tu vida.

La diferencia… está en ti.

Leo Alcalá
"El Potenciador de Éxitos". Autor y Conferencista Internacional, Autor del best-seller "El Poder para Lograr lo que quieras".

viernes, mayo 18, 2007

Poder de las Historias para amarrar ó liberar tu Potencial


Poder de las Historias para amarrar ó liberar tu Potencial magnify

Copyright © 2007 por Leo Alcalá
(E-mail: // leo@leoalcala.com )

No había terminado de levantarse cuando Diana ya estaba anunciando su miedo: hablar en público. Antes de hacer el ridículo, quiso dejar bien claro que toda su vida había sido torpe al verse en situaciones como la de ahora, en frente de 60 personas que la veían directamente a la espera de sus ideas.

Sin embargo, fue casi mágico. Luego de una breve pausa para llenar sus pulmones, fue definitivamente otra Diana la que habló sobre las reflexiones que su grupo había generado ante el video que acabábamos de ver. Nos encontrábamos en una de mis conferencias, justo después de haber compartido un video impactante, inspirador y lleno de mensajes poderosos—el video sobre la vida de Tony Meléndez.

La elocuencia de Diana y su certeza al hablar fueron impresionantes. Tanto así que una vez que finalizó su discurso, me vi inspirado a parar por un momento las conversaciones sobre el video para hacer evidente lo que acabábamos de presenciar.

No sólo fue una transformación instantánea, sino una magnífica muestra del poder de nuestras historias personales.

Momentos antes, cuando Diana estaba relatándonos su historia de cómo toda su vida le había huido a situaciones en las que tuviera que hablar en público, su rostro, su voz y su corporalidad proyectaban de manera coordinada un claro mensaje: debilidad e incapacidad.

Pero en un instante, luego de que le dije a Diana que dejara esa historia a un lado y que nos contara qué reflexiones había generado su equipo, la transformación fue inmediata: su espalda se enderezó, sus pulmones se llenaron de vida, su rostro tomó una expresión de certeza.

Luego de los aplausos del grupo por la magnífica reflexión que Diana acababa de compartir, pregunté a la audiencia si se habían dado cuenta de la transformación personal que se había manifestado ante nuestro ojos. Todos asintieron afirmativamente. Diana fue capaz de pasar de un estado mental, emocional y energético débil a uno de fortaleza y aplomo de un momento a otro.

Tuve que decírselo: “Diana ¿te das cuenta de lo que acaba de suceder?”. Creo que no sabía a lo que me refería.

“Sabes qué creo”, le dije. “Creo que por mucho tiempo te has estado contando una historia que ya, evidentemente, no te sirve más”. Su expresión reflejó confusión. Así que pasé a clarificar mi punto. Y es este:

Muchas veces lo que te frena y te separa de lo que quieres es la historia que te cuentas sobre por qué no eres capaz, por qué no te lo mereces, por qué no eres suficiente, por qué no tienes con qué.

Es como un cuento. Una serie de racionalizaciones que pretenden mantener el status quo de tu incapacidad para lograr algo.

Como escribió Richard Bach, “justifica tus limitaciones, y te quedarás con ellas”.

Evidentemente Diana, en su capacidad de hablar en público, es mucho más de lo que ella se había dado crédito alguna vez. Su propia historia, su propio hábito de pensamiento, le daba vida en su mente a una falacia: que ella no era buena ni servía para eso.

“Diana”, le dije, “creo que es el momento de inventarte una nueva historia. Una que te potencia, una que te habra posibilidades, una que refleje con mayor precisión aquello de lo que sí eres capaz”.

¿Cuál es la historia que te cuentas a ti mismo, y a la que le das fuerza cada vez que se la relatas a otro, con la que justificas tu “no puedo”?

Todos somos cuenta cuentos. Sólo que algunos se han inventado cuentos empobrecedores mientras que otros han desarrollado discursos potenciadores.

En su esencia, toda historia es inventada. Porque la manera en que racionalizas tu pasado para darle sustento a la hipótesis de tu incapacidad, no es más que una interpretación de situaciones pasadas.

La historia de por qué no puedes no viene de lo que realmente haya podido pasar en tu vida. Nace es de la explicación que desde entonces te has inventado sobre por qué pasó lo que pasó.

Las situaciones y circunstancias no vienen con un significado de fábrica. El significado, la explicación, la racionalización, se la pones tú. La explicación sobre por qué pasó lo que pasó—por ejemplo, por qué no te fue bien intentando hacer una venta—es algo que se genera en tu mente luego de que la situación sucedió.

Muchos de los significados, explicaciones y racionalizaciones a las que le hemos dado fuerza a través de nuestras historias recurrentes fueron creadas desde la ignorancia, el miedo y la inexperiencia.

Múltiples son las historias que quizá ya no nos sirven. Muchos son los cuentos que posiblemente necesitan ser actualizados—puestos al día con nueva data que muestre que sí es posible y que sí, dentro de ti, hay con qué.

Recuerdo a Eduardo Martí, en una de sus conferencias, preguntándonos “¿Quién se considera malo para las matemáticas? ¿Quién se cree malo para recordar nombres? ¿Quién se considera malo para dibujar?”.

Muchos levantamos la mano. Luego, Eduardo soltó la verdad: “Y mientras te lo sigas diciendo vas a seguir siéndolo”.

¿Eres malo? ¿Y si simplemente nunca te diste realmente la oportunidad para aprender?

¿No puedes? ¿Y si es cuestión de darte el chance de aprender la estrategia más adecuada?

¿No es posible? ¿Y si todavía te queda algo más por intentar?

¿Cuál es el cuento con el que te has estado frenando?

Te imaginas si de bebé, dando tus primeros tumbos y tropiezos mientras intentabas caminar, a tus padres se les hubiera ocurrido un cuento: “Tú, hijo mío, lamentablemente no sirves para eso. Olvídate del caminar. ¿Acaso no te das cuenta? Mírate, te caes a cada rato. Llevas una semana intentándolo y no te ha funcionado. Definitivamente, mejor te conformas con gatear por el resto de tu vida”.

¡Qué absurdo!

Pero será que te suena familiar ese tipo de historia cuando de pronto te has encontrado justificándote el por qué…

…no sirves para vender.

…no puedes con tu vida.

…eres pésimo administrando tu tiempo.

…nunca vas a llegar a ser lo que realmente quieres ser.

…nunca vas a tener una buena relación de pareja.

…el dinero no se da contigo.

…no eres capaz de mantener tu peso ideal.

Tú eres el cuenta cuentos. Cualquier historia que te has dicho hasta ahora la puedes volver a escribir. Genera una narrativa diferente que, en vez de cercenar tu potencial, le de pie a tus posibilidades.

Entonces…

¿Cuál va a ser la nueva historia que te vas a contar—esa con la que te vas a impulsar para seguir adelante y lograr lo que quieres?

-------------------
Copyright © 2007 por
Leo Alcalá —Autor y Conferencista Internacional
==============================
¿Quieres obtener claves para endencer tu motivación, aumentar tu poder personal, superar tus retos y elevar tu calidad de vida? Leo Alcalá es autor del ebook "El Poder para Lograr lo que quieras". Adquiérelo ahora mismo en www.elpoderparalograr.com
==============================

sábado, abril 07, 2007

Visiòn en tiempos de incertidumbre



Las adversidades te llevan a confrontar lo inmediato. Sin darte cuenta, te fuerzan a atender lo que sucede ahora.


Imagínate que estás de pie —incluso mejor: ponte de pie y sigue mis indicaciones—. Bajas tu cabeza y miras hacia abajo, justo frente a tus pies. Te quedas por unos segundos en esa posición. ¿Qué tipo de pensamientos te surgen? ¿Qué sucede con tu energía?

Te apuesto lo siguiente: al mirar hacia abajo comenzarás a pensar en cosas del pasado, posiblemente surgirán recuerdos nostálgicos; Tu energía tenderá a “irse al piso”, conectándote fácilmente con la posibilidad de una depresión.

Ahora ¡sube tu cabeza! ¡Toma una inspiración profunda! ¡Mira por encima del horizonte a un punto en la distancia, en tu futuro imaginario! Mantente de esa manera, respirando profundamente.

Tus pensamientos se trasladarán ahora más hacia el espacio de las posibilidades, de tus metas y sueños; además, experimentarás un surgimiento de tu energía y hasta podrás conectarte con una emoción de esperanza. ¿No me crees? Inténtalo!

Lo que quiero mostrarte con esto es el siguiente principio: Si sólo te enfocas en tus problemas inmediatos, tu poder personal —esa capacidad que tienes para lograr superar tus retos— disminuirá.

Es al conectarte con una visión de futuro, con una definición de lo que es posible para ti y los tuyos más allá de las circunstancias presentes, que tu energía y tu poder para avanzar estarán a tu disposición. No me refiero a una visión que nuble tu mente y te desconecte de la realidad; No a un sueño que alimente una suerte de esquizofrenia. Hablo de una visión que, al permitirte entrar en contacto con algo más allá y por encima de las amenazas del presente, te dé la fortaleza para hacerte cargo de tu aquí y ahora. Una visión con la cual mantenerte centrado, con la cual recordar tu “norte”.

Para esto, conéctate con una visión a mediano plazo —seis meses a un año. Una visión a muy largo plazo, en medio del caos, más bien puede desesperanzarte por lo alejado en tiempo y similitud a tu presente.

Pero una visión a mediano plazo está lo suficientemente cerca —y a su vez alejada— de tus retos actuales como para darte la esperanza y la energía necesaria para salir adelante.

Hay una ley de la naturaleza: la vida se mueve en estaciones o ciclos. Luego del invierno viene la primavera; luego de la tormenta, la calma. En el caso de una crisis, todo lo que baja tiene que subir. No hay mal que dure mil años, como dice un refrán popular.

Pensar que en el mediano plazo las cosas mejoren y se abran las posibilidades para un mejor futuro es, por comprobada repetición histórica, una apuesta segura.

Te confieso: en estos momentos, encontrándome en un país inmerso en una grave y tensa situación nacional repleta de incertidumbres, es cuando esta clave que he compartido contigo se pone a prueba.

Gracias a mi visión —acompañada de las acciones que en mí están por ejecutar— me mantengo, más que tan sólo “a flote” en plena crisis, con la certeza de estar construyendo y avanzando hacia un mejor futuro.

Así como en mí, tu esperanza, fe y certeza por un mejor futuro requieren de la base de una visión que las sustente. Mientras más específica sea esta imagen en tu mente, mayor será la intensidad de tu fuerza. Esa fuerza con la que, estoy seguro, podrás transformar tus adversidades, en oportunidades.


—Copyright © 2005 porLeo Alcalá

—Autor y Conferencista Internacional

viernes, febrero 23, 2007

Los diez secretos (a voces) del éxito


Cuando iniciamos un proyecto lo hacemos buscando obtener éxito con él, ya sea en nuestra vida privada o profesional. Pero muchas veces ese éxito se muestra esquivo y abandonamos nuestros planes y, a su vez, muchas ilusiones puestas en ellos. En este artículo recogemos las diez características de personalidad necesarias para alcanzar el éxito. Descubra qué le está impidiendo lograr sus objetivos.

Por: Rosana Pereira Davila, Directora de Tess-on. Psicología y Formación.

Resumen

La diferencia entre lograr nuestros objetivos o no depende muchas veces de saber qué estamos haciendo mal.

Para tener éxito hay que elegir metas que impliquen el crecimiento personal, planificar, ejecutar, apasionarse y mantener la ilusión sin desanimarse por los contratiempos que, inevitablemente, siempre aparecen.

Las condiciones necesarias para conseguir llevar a buen término nuestros objetivos están al alcance de cualquier persona. Son habilidades que todos podemos practicar hasta automatizarlas e incorporarlas a nuestra manera de comportarnos.

En cierta ocasión leí una cita que decía: “El secreto del éxito es un secreto a voces. Voces que todos pueden oír, pero pocos quieren escuchar”.

Lo que diferencia a quienes han alcanzado el éxito del resto de los mortales es que ellos se han parado a escuchar las voces de ese secreto.

La mejor forma de conocer cómo llegar a tener éxito es estudiar a las personas que ya lo han logrado. Varios estudios coinciden al enumerar las características de personalidad más destacables de estos hombres y mujeres:

1. Creen en su propia capacidad para dirigir el rumbo de sus vidas. Todos estamos capacitados para dirigir nuestras vidas. La diferencia está en que no todos creemos por igual en que poseemos esa capacidad. Para conseguir cualquier meta que nos propongamos el primer requisito imprescindible es creernos capaces de conseguirlo, creer en nosotros mismos.

2. Tienen la certeza de que poseen las aptitudes necesarias para alcanzar lo que se proponen. Audacia, paciencia, empuje, tenacidad, insistencia, optimismo, disciplina…

3. Saben que sólo ellos pueden tomar decisiones acerca de su futuro. Si deciden tomar un camino, lo siguen a pesar de los obstáculos, del cansancio o de las dificultades que puedan surgir en el recorrido. Saben que con esfuerzo y tesón sientan las bases de su futuro éxito.

4. Antes de tomar una decisión se toman un tiempo para pensar en ella, para meditarla y razonarla. Una vez que se han decidido, se lanzan a por sus objetivos, poniendo toda su ilusión en alcanzarlos. Saben que la acción es un requisito indispensable para conseguir sus metas. Sin la fase de ejecución, el plan no sirve para nada.

5. No se conforman con cualquier meta. Eligen metas que supongan una gratificación personal. Si la meta no es motivadora pronto pierde su interés y deja de generar el impulso que mantiene el deseo de alcanzarla. La elección de metas elevadas, que nos hagan crecer como personas, son las que tienen más probabilidades de cumplirse. Una meta que no nos hace sentir bien con nosotros mismos acaba perdiendo su poder para movilizarnos.

6. Aceptan los resultados adversos como un desafío para mejorar. No se quedan en el lamento por lo que no ha salido como ellos esperaban, sino que tratan de encontrar el lado positivo de lo ocurrido. Buscan el lado beneficioso para sus propios intereses. No pierden el tiempo en buscar culpables. Se enfocan en la resolución del problema y no en buscar excusas que justifiquen los malos resultados.

7. Saben retardar la gratificación por el trabajo realizado. Ésta es una de las capacidades más necesarias para no caer en el desaliento cuando comienzan a aparecer las primeras dificultades. Los planes no siempre son sencillos y rápidos, pero no se desesperan por ello. Esta capacidad se fortalece desde la primera infancia. Los niños que reciben todo lo que piden sin tener que ganarlo y sin esfuerzo, tienen más dificultades cuando se hacen adultos para soportar el retraso de la gratificación.

8. Planifican dividiendo en pequeñas metas el gran objetivo final. “Divide y vencerás”. Sin perder de vista aquello que quieren conseguir, dosifican el esfuerzo para llegar al final. La meta debe ser lo suficientemente grande como para no perderla de vista mientras se va hacia a ella, pero lo suficientemente pequeña como para poder conseguirla.

9. Se plantean objetivos medibles. Para saber en qué punto de su camino se encuentran, hacen frecuentes revisiones de lo obtenido hasta ese momento. Para que esto sea posible deben cuantificar sus objetivos. Por ejemplo: número de llamadas realizadas en una semana, porcentaje de mejora en la revisión de rendimiento, incremento de pedidos en un mes...

10. Ponen pasión en sus actos y la contagian a quienes les rodean. Tienen las habilidades de comunicación que son necesarias para implicar a otros en sus proyectos y para lograr que trabajen por alcanzar un bien común. Saber integrar las metas personales en los objetivos comunes del grupo es uno de los medios más eficaces para lograr que esos objetivos se cumplan.

Como ve, cualquiera de nosotros estamos capacitados para alcanzar las metas que nos propongamos, lo único que necesitamos es creer en nuestra propia capacidad, elegir una meta motivadora, dividirla en objetivos más pequeños y medibles y ponernos manos a la obra.

jueves, febrero 15, 2007

El Éxito Sólo es Posible Cuando Arriesgas



Su respuesta fue reveladora. Esbozó en su rostro una de esas sonrisas que aparecen cuando alguien está totalmente confiado en algo, subió sus cejas como para prepararse para la declaración de una verdad totalmente obvia, y dijo:

Ésa ha sido la forma como yo he hecho mi fortuna.

Sentado frente a mí en la mesa del restaurante estaba Homero, un empresario norteamericano de origen cubano. Décadas atrás él y su familia, tenían un pequeño negocio. Hoy siguen teniendo una empresa familiar, pero en proporciones financieras superiores a los mil millones de dólares.

Lo que me decía provenía de su propia experiencia. Su convicción no venía de sólo pensar positivamente, sino del disfrute de resultados tangibles, producidos por la puesta en práctica de estrategias específicas.

Lo que Homero me dijo esa mañana, hace un par de días, quedó dando vueltas en mi cabeza. Entró en mi cerebro como recordatorio de una de las verdades de la vida:

El que no arriesga no gana; Pierde.

La frase popular es que el que no arriesga no gana. Pero falta otra parte de la verdad.

Si no arriesgas… pierdes la oportunidad; Pierdes la posibilidad de aprender; Pierdes la capacidad para cambiar; Pierdes el chance para vencer tu miedo; Pierdes la fortaleza que te permitiría arriesgarte la próxima vez.

Si te arriesgas, ganas. No necesariamente aquello específico por lo que te arriesgaste, mas sí quizá algo aun más valioso: experiencia, aprendizaje, orgullo, satisfacción, fuerza interna, entusiasmo por la vida.

La declaración de Homero vino porque mientras me contaba sobre una estrategia audaz y arriesgada que está por implementar, le pregunté qué lo hacía asumir tal riesgo.

El mensaje que me llegó cuando escuché su respuesta, en esencia, fue éste:

El éxito sólo es posible cuando te arriesgas.

La vida, para vivirla a plenitud, requiere que estés dispuesto a soltar la seguridad de lo que tienes, para ir tras la manifestación de lo que quieres.

Si quieres aumentar tu éxito y tu calidad de vida, la pregunta no es si te vas a arriesgar o no. No hay otra forma de crecer que no sea arriesgando cosas. No hay otra manera de avanzar que no implique la posibilidad de perder algo.

La cuestión es qué estás dispuesto a arriesgar. El asunto es cómo puedes arriesgarte de manera inteligente.

Por supuesto que Homero y su familia no llegaron adonde hoy se encuentran sólo por el hecho de haber tomado riesgos. No asumieron cualquier riesgo. Los que asumieron lo hicieron de manera consciente e inteligente.

Se arriesgaron por lo que tuviera sentido de negocio, sentido de éxito. Actuaron sobre los riesgos que tenían la capacidad de asumir. Riesgos cuyos beneficios, de tener éxito, eran mucho mayores que las posibles consecuencias negativas de que las cosas no salieran como esperaban.

Arriesgarte o no arriesgarte no es la pregunta. Para una vida plena, no arriesgarte no es una opción.

Piénsalo. Cualquier cosa que tiene el potencial de conducirte a una mejor experiencia de vida encierra un riesgo.

Estar dispuesto a sonreír, es arriesgarte a que otros te crean ridículo.

Estar dispuesto a decir algo, es arriesgarte a que otros se opongan a tus ideas.

Estar dispuesto a ir tras tu sueño, es arriesgarte a que otros te tilden de loco.

Estar dispuesto a cambiar, es arriesgarte a que otros te rechacen.

Estar dispuesto a pedir, es arriesgarte a que el otro te diga que no.

Estar dispuesto a amar, es arriesgarte a no ser correspondido.

Pero no hay vida sin la disposición a entregarte a ella. El mayor riesgo no es intentarlo, sino estancarte. El mayor riesgo no es atreverte, sino luego arrepentirte.

Y tal vez, el mayor riesgo de todos, es vivir sin haber vivido.

Quizá lo que en este momento te separa de algo que quieres—sea un aumento en tus ingresos, una mejor relación de pareja, una mejor salud, un sueño cumplido—es un riesgo que no has tomado aún.

Quizá lo que te ha frenado hasta ahora no es un obstáculo allá afuera, sino un reto a vencer ahí dentro de ti. El reto de atreverte. De arriesgarte. De estar dispuesto a soltar la seguridad de lo que tienes por la construcción de lo que quieres.

Recuerda: arriesgarte no es opcional. Las opciones están en cómo hacerlo y cuándo hacerlo.

Si no es ahora el momento ¿cuándo?

¿Qué estás esperando?

Asume el riesgo. No cualquiera ni de cualquier manera.

Uno que valga la pena. Uno que sea inteligente asumir. Uno que, sin importar el resultado, te permita conectarte más intensamente con la maravilla de vivir.

-------------------
Copyright © 2007 por
Leo Alcalá —Autor y Conferencista Internacional
==============================
¿Quieres obtener claves para endencer tu motivación, aumentar tu poder personal, superar tus retos y elevar tu calidad de vida? Leo Alcalá es autor del ebook "El Poder para Lograr lo que quieras". Adquiérelo ahora mismo en www.elpoderparalograr.com
==============================

martes, febrero 06, 2007

La motivación a los empleados: motive a sus empleados para ayudarle a tener éxito



La familiaridad con el equipo puede ayudar a todos a prosperar

Entre los retos de dirigir una pequeña empresa está el de encontrar buenos empleados y mantenerlos motivados para prosperar. Si lo consigue, también prosperará su empresa.

Pero no suponga que necesita manuales o seminarios para generar motivación. Como propietario o responsable de una pequeña empresa, tiene una ventaja que no la tienen organizaciones de mayor tamaño: Usted conoce a sus empleados. Lo más probable es que trabaje codo a codo con ellos habitualmente. Le habrán hablado de sus familias y amigos, conocerá sus antecedentes y sus ambiciones.

Se trata de información valiosa para un empleador que desea encontrar maneras eficaces de motivar a su equipo, pero carece de los recursos para ofrecer generosos aumentos de sueldo o bonificaciones. Tenga en cuenta estas cuatro formas de convertir la información que ha deducido gracias a la familiaridad con sus empleados, en una estrategia de motivación:

1. Garantizar un ambiente de trabajo positivo. Si tiene conocimiento de que hay conflictos internos o políticas de oficina que crean un ambiente de trabajo desagradable, usted es quien puede solucionarlo. El hecho de que haya escuchado, y haya actuado, será una señal de que se preocupa por crear un lugar positivo para el trabajo.

2. Fomentar el trabajo en equipo. Asegúrese de disponer de una declaración de objetivos y de que sus empleados comprenden el motivo por el que su función es importante para el éxito global de su empresa. En las conversaciones con los empleados, refuerce la noción de que la empresa es un equipo y de que cuando usted gana, también ganan ellos. Y después actúe en consecuencia. Incluso si se trata de un pequeño gesto como encargar comida para todos después de que se firme un contrato grande, asegúrese de que comparten los éxitos.

3. Ser creativo en las recompensas e incentivos. El dinero no es la única forma de motivar a los empleados para trabajar más duro o de un modo más inteligente. Tal vez tenga a una madre de familia joven que trabaja para usted que podría beneficiarse de un horario flexible o la posibilidad de trabajar desde casa un día a la semana. Tal vez su vendedor ha dedicado muchas jornadas largas para conseguir un contrato grande y desee más tiempo libre como bonificación. Si demuestra que desea ser flexible para satisfacer las necesidades de sus empleados, posiblemente descubra que sus empleados le recompensarán.

4. Proporcionar oportunidades de aprendizaje y crecimiento. Cuando los empleados están aburridos, por lo general lo demuestran. Usted lo advierte y también sus clientes. Cuando realice la entrevista de trabajo a sus empleados, dedique tiempo a preguntarles por sus áreas de interés. Tal vez a la nueva recepcionista que está asistiendo a cursos de redacción creativa por las tardes disfrutaría enormemente ayudando a desarrollar materiales de mercadotecnia. Quizás el nuevo camarero que declaró que esperaba ser chef en el futuro podría realizar un turno en la cocina de vez en cuando y recibir formación mientras trabaja. Ofrecer a los empleados la oportunidad de adquirir nuevos conocimientos y fomentar nuevos intereses, puede constituir una de las acciones más eficaces que puede llevar a cabo para motivarlos y también es bueno para la empresa.

Establecimiento y supervisión de objetivos de rendimiento

Una vez determinadas las estrategias para motivar a los empleados, la siguiente tarea es decidir lo que desea motivar que hagan. Puede ser tan sencillo como sentarse y hablar de lo que espera que puedan conseguir y de lo que se puede hacer para ayudarles a alcanzar sus expectativas. Pero también es buena idea anotarlo para que ambos partes tengan un conocimiento claro de dichas expectativas.

Tenga presente que los empleados se pueden sentir intimidados con una expresión como "revisión de rendimiento", que se utiliza en muchas organizaciones grandes. Pero aún así, existen motivos válidos para sentarse con cada empleado una o dos veces al año para hablar específicamente de su trabajo. Es el momento de revisar los logros y establecer objetivos. Puede dividir la conversación en las siguientes áreas temáticas:

•

Metas y objetivos de rendimiento

•

Desarrollo de habilidades y conocimientos

•

Procesos y métodos

•

Opiniones

Puede imprimir la Guía para la evaluación del rendimiento en el desempeño de funciones básica de la colección de plantillas enumeradas en Herramientas. Utilícela para incluir notas y acciones conforme habla de estos temas. También puede personalizar la guía para reflejar temas adicionales que considere que deben formar parte de una revisión de rendimiento.

Utilice estas reuniones personales para poner en funcionamiento las estrategias de motivación. Por ejemplo, a continuación se indica un escenario posible:

Problema: Ha advertido que su responsable de atención al cliente, que también es la contable, en ocasiones parece irritable con los clientes. Aparentemente, el pago de facturas, la facturación y atender a los clientes al mismo tiempo puede ser muy estresante durante los períodos de mayor ocupación.

Solución: Supongamos que esta persona es la madre de familia joven mencionada anteriormente. Puede hablar en su revisión de rendimiento que desea convertir el servicio al cliente en la máxima prioridad y, para alcanzar ese objetivo, quiere dejarle que trabaje en casa en las tareas de contabilidad una tarde a la semana.

Evidentemente, cada empresa es distinta. Pero una cuestión que los propietarios o responsables de pequeñas empresas tienen en común es la capacidad de convertir las relaciones cercanas que tienen con los empleados en una ventaja de negocio que todos desean conseguir.

viernes, febrero 02, 2007

Una Estrategia para superar el GRAN DESAFÍO



Una Estrategia para
Superar el Gran Desafío

Para ti es diferente que para mí. Pero en esencia, el desafío es el mismo. Me refiero al éxito.

Lo que tú buscas experimentar, lograr, compartir, y disfrutar es diferente a lo que yo y cualquier otra persona está buscando. Sin embargo, en lo que al proceso del éxito se refiere, hay algo que nos es común: el reto de pasar de "A" a "B".

Es ir de un punto a otro. Del origen al destino. De la situación actual a la situación deseada. De lo que eres, sientes, haces y tienes a lo que quieres ser, sentir, hacer y tener.

El gran desafío está en cómo pasar del punto "A" al punto "B". Es cómo aprovechar el tiempo para que a medida que éste avanza tú te estés acercando cada vez más a lo que quieres. La contraparte, el gran peligro, es que se nos estén yendo el tiempo y las oportunidades de las manos mientras seguimos estancados en "A".

¿Te ha pasado? A inicio de año, por ejemplo, comienzas con ímpetu el nuevo calendario y con intenciones de progreso y cambio positivo. Pero al año siguiente, mirando en retrospectiva, te das cuenta que poco has avanzado.

Clave para pasar de "A" a "B" es la acción consistente. Es hacer que cada día, cada semana, tu estés más cerca de lo que realmente deseas.

Pero ¿cómo cuidar que esto sea así cuando te ves atrapado entre las urgencias y demandas del día a día?

Una estrategia sencilla pero eficaz—y, si la haces hábito, tremendamente transformadora—es hacerte una pregunta cada día:

¿Qué es algo que, de hacerlo hoy, impulsaría mi vida personal o profesional hacia adelante?

Por supuesto que no es sólo hacerte esa pregunta, sino estar dispuesto a generar una respuesta para luego actuar sobre ella.

El punto es el siguiente:

Imagina que cada día tú identificas al menos una acción que esté alineada con el propósito de acercarte a alguna de tus metas realmente importantes. No solo la identificas, sino que luego pasas a ejecutarla.

¿Cómo cambiaría tu vida de aquí a un año—o tres meses o incluso un mes—si tú tuvieras el hábito de hacer consistentemente lo que sabes que te hace falta para avanzar?

¿A dónde puedes llegar profesional, familiar, emocional, mental, física y financieramente si cada día que pasa estás más cerca de lo que quieres?

No te estoy hablando de que todos los días hagas algo complejo y elaborado por tus metas. Mas sí me refiero a desarrollar la disciplina para consistentemente moverte hacia adelante. Así sea un pequeño desplazamiento, una simple acción, unos cinco minutos de esfuerzo.

Cualquier cosa con tal de no perder algo vital para el logro de tus metas: el moméntum, es decir, la inercia positiva de estar en movimiento hacia tus objetivos.

Vuelvo a la pregunta:

¿Qué es algo que, de hacerlo hoy, impulsaría mi vida personal o profesional hacia adelante?

¿Ya tienes tu respuesta para este día? O si estás leyendo esto en la noche ¿ya sabes lo que vas a hacer mañana?

Esta estrategia presenta un desafío en sí misma: estar pendiente de hacerte—y responder—la pregunta cada día. La manera de resolver esto es sencilla: escribe o imprime esa pregunta en papeles para ser pegados en sitios estratégicos de tu casa y oficina. Incluso, hasta vale pegarla en el tapa sol de tu carro para verla mientras manejas. Pégala en el espejo de tu baño. En tu escritorio al lado de tu computadora. Hasta puedes hacer un protector de pantalla con la frase.

La idea es ayudarte a ti mismo a hacer el hábito y a que no se te escape el día sin tomar consciencia sobre lo que necesitas hacer para avanzar.

Recuerda algo: si no te estás acercando a lo que quieres, te estás alejando.

Fijarte metas es fácil. El verdadero desafío está en lograrlas. Y para ello necesitas acción eficaz. No de vez en cuando. No sólo si es que te queda tiempo luego de atender lo cotidiano. Es de manera consistente. Es acción consistente lo que te hace progresar y te permite pasar de "A" a "B".

Emplea esta estrategia. Pega tus recordatorios por varios lados. Y desarrolla el hábito.

Ten esto en mente:

Tus hábitos de hoy son los constructores de tu mañana. Aduéñate de ellos y te estarás adueñando de tu futuro.

Entonces ¿qué es lo que vas a hacer hoy para impulsar tu vida personal o profesional hacia adelante?

-------------------
Copyright © 2007 por
Leo Alcalá —Autor y Conferencista Internacional
==============================
¿Quieres obtener claves para endencer tu motivación, aumentar tu poder personal, superar tus retos y elevar tu calidad de vida? Leo Alcalá es autor del ebook "El Poder para Lograr lo que quieras". Adquiérelo ahora mismo en www.elpoderparalograr.com
==============================

jueves, enero 25, 2007

Nacido para el éxito


La tantas veces repetida frase “nacido para el éxito” no responde a la realidad ni a la verdad histórica. Cada uno de nosotros posee el germen y el potencial necesario para alcanzar las cotas de éxito que se fije, siempre cuando se concentre en los 10 factores que realmente cuentan.



Por el Dr. Claudio L. Soriano, Director Ejecutivo de RGPymes.com, portal de recursos para potenciar la eficacia y eficiencia de las Pymes hispanoamericanas miembro de SaberPlus, S.L.





Los 10 factores del éxito

1. Auto motivación
2. Objetivos
3. Compromiso
4. Concentración de los recursos
5. Vigilancia
6. Control y seguimiento
7. Perseverancia y coherencia
8. Creatividad e innovación
9. Adaptación y flexibilidad
10. Conocimientos y experiencia





Desde hace más de mil años, los observadores y estudiosos de los comportamientos sociales se han venido preguntando por qué algunas personas alcanzan el éxito y otras no. ¿Cómo son las personas que lo logran? En otras palabras, ¿qué características personales distinguen a las personas que se consideran “de éxito”? Durante siglos, la atención se centró en los grandes líderes políticos, los militares que llegaban a los escalafones más altos y eran admirados por toda la sociedad, los deportistas que realizaban hazañas nunca vistas.

Más adelante, con el advenimiento de la revolución industrial y el posterior desarrollo exponencial del mundo empresarial, esa curiosidad se extendió también al sector de los hombres y mujeres de empresa. Desde entonces, son cientos los estudios que se han hecho al respecto.

Haciendo un compendio resumido de los principales hallazgos de esos estudios, podemos señalar los 10 factores más importantes que a lo largo de la historia han demostrado ser los más influyentes y destacados en la personalidad de los "grandes" hombres y mujeres de todos los tiempos. Veamos cada uno de ellos, con una breve explicación.

Auto-motivación
La voluntad propia e intrínseca de actuar con decisión sin necesidad de ser "empujados" ni estimulados; la capacidad de actuar sin necesidad de ser supervisados continuamente; la fuerza interior que permite ir hacia adelante de forma autónoma e independiente sin más combustible que el propio entusiasmo.

Objetivos
Disponer y auto-imponerse metas claras y precisas y una creencia absoluta en ellas y en la bondad de las mismas; habilidad para gestionar eficaz y coherentemente metas con diferentes tiempos de cumplimiento: micro-metas, metas a corto, medio y largo plazo.

Compromiso
Adhesión y entrega total a una idea (derivada del o los objetivos y metas) y la decisión de hacer todo lo necesario para convertirla en una realidad; comprometerse consigo mismo al logro de esa idea, estando dispuestos a dedicarle el cien por ciento de todos sus esfuerzos personales.

Concentración de los recursos
En vez de pretender alcanzar diferentes resultados al mismo tiempo, todos los recursos disponibles lo concentran y orientan en función del o los objetivos; las metas actúan como camisas de fuerza que impiden movimientos fuera del cauce preestablecido.

Vigilancia
Observación constante de todo cuanto acontece en el entorno y determinación de la forma como esos acontecimientos afectarán el logro de sus objetivos; las personas de éxito reconocen que todo en la vida está, directa o indirectamente, relacionado y saben discriminar e identificar aquellos eventos que pueden tener un impacto mayor en sus objetivos y metas.

Control y seguimiento
Observación continua de los propios progresos y avances hacia el logro de los objetivos y adopción, en caso necesario, de las medidas correctoras necesarias para reorientar sus actividades y planes; aplicación constante del principio que señala que “lo que no se puede medir, no se puede controlar” respecto al curso que siguen hacia el logro de sus objetivos y metas.

Perseverancia y coherencia
Reconocer que las metas no se logran en un día; dedicar el tiempo necesario, sin desmayos ni titubeos, hasta alcanzar el objetivo fijado; realizar un equilibrio constante entre sus objetivos, metas y actividades, con el fin de que los mismos sean siempre coherentes entre sí, nunca divergentes u opuestos o que entren en “ruta de colisión”.

Creatividad e innovación
Capacidad para crear visiones, misiones y situaciones nuevas y disposición a implantarlas en su propia vida y en sus entornos de influencia; inexistencia de temores y prejuicios ante lo nuevo, aunque los demás lo consideren “revolucionario”.

Adaptación y flexibilidad
Capacidad para modificar con rapidez y eficacia los comportamientos propios en función de las situaciones cambiantes del entorno y de las personas y situaciones que le rodean; mantienen sus objetivos firmemente, pero no se empecinan en el camino equivocado; saben, incluso, si es necesario, dar marcha atrás.

Conocimientos y experiencia
Reunir la mayor cantidad posible de información, ideas, aportes intelectuales y "vivencias" personales capaces de enriquecer el caudal personal de conocimientos y experiencias, tanto sobre el área específica de los objetivos como respecto a todas las áreas y asuntos que estén relacionados con los mismos; las personas de éxito se reciclan constantemente: cada día es una oportunidad para aprender algo nuevo.

Un ejemplo
Posiblemente, el mejor ejemplo que podemos señalar, quizá extremo, pero bastante descriptivo, es el de un político en campaña electoral; más aún si su objetivo es alcanzar la presidencia del gobierno de su país. Desde el momento en que lanza su candidatura (o antes) y durante los siguientes meses, todo cuanto hace o deja de hacer el candidato es en función única del logro de su objetivo: la presidencia.
La forma como habla, como camina, como sonríe, con quien y dónde habla, las fotografías que se toma, la forma de vestirse, las reuniones que realiza, los contactos que hace, su agenda diaria, a la hora que se acuesta y a la que se levanta, lo que come (o deja de comer), todo cuanto piensa y hace las 24 horas del día gira alrededor de ese objetivo. Y nos atreveríamos a afirmar que el candidato que no lo hace así no logra su objetivo, al menos en la forma como están organizadas las contiendas electores en la mayoría de los países democráticos que existen en la actualidad.

Una observación y una buena noticia

Respecto a la lista de los 10 factores antes descritos, debemos hacer dos apuntes importantes:

En primer lugar, el orden en que hemos expuesto los factores no necesariamente reflejan un orden de importancia. La prioridad e importancia de cada factor dependerá de la persona, el entorno en que se mueve, el tipo de objetivo fijado e incluso, de la situación específica en cada momento.

En segundo lugar, una observación que es también una buena noticia:

•Todos los estudios indican que esas características o cualidades personales no son innatas y que, en consecuencia, pueden ser aprendidas, fortalecidas y desarrolladas a voluntad. Eso quiere decir que la frase "nacido para el éxito" es incierta. Todos podemos, si nos lo proponemos con suficiente decisión, desarrollar y perfeccionar todos y cada uno de esos 10 factores.

Para lograrlo, ¿cuáles podrían ser sus primeros pasos?

•Primero: organice su vida en función de alcanzar el éxito (ver Cómo organizar su vida).

• Segundo: convierta el logro del éxito en su proyecto personal (ver El arte de administrar proyectos y Claves para administrar proyectos).

lunes, enero 08, 2007

DISCUSIONES Y SUSURROS



Un d������a, Meher Baba pregunt������ a sus "mandalies", lo siguiente:

- ������Por qu������ la gente se grita cuando est������n enojados?

Los hombres pensaron unos momentos...
- Porque perdemos la calma. -Dijo uno. -Por eso gritamos.

- Pero... ������por qu������ gritar cuando la otra persona est������ a tu lado?. Pregunt������ Meher Baba.
-������No es posible hablarle en voz baja?.
- ������Por qu������ gritas a una persona cuando est������s enojado?

Los hombres dieron algunas otras respuestas, pero ninguna de ellas satisfac������a a Meher Baba.

Finalmente ������l explic������:
- Cuando dos personas est������n enojadas, sus corazones se alejan mucho, para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse; mientras m������s enojados est������n, m������s fuerte tendr������n que gritar para escucharse uno a otro a trav������s de esa gran distancia.

Luego Meher Baba pregunt������:
- ������Qu������ sucede cuando dos personas se enamoran?.
- Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente... ������por qu������?
- Sus corazones est������n muy cerca.
- La distancia entre ellos es muy peque������a.

Meher Baba continu������.
- Cuando se enamoran m������s a������n... ������Qu������ sucede?
- No hablan, s������lo susurran y se vuelven a������n m������s cerca en su amor.
- Finalmente no necesitan siquiera susurrar, s������lo se miran y eso es todo.
- As������ es cu������n cerca est������n dos personas cuando se aman.

Luego Meher Baba dijo:
- Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien m������s, llegar������ un d������a en que la distancia sea tanta, que no encontrar������n m������s el camino de regreso.

martes, enero 02, 2007

Diez trucos para mejorar en su comunicación



Algunas veces los mensajes que enviamos a las personas que nos rodean, no llegan tal como nosotros deseamos y si lo hacen, no son interpretados de la forma que queremos. Mejorar y hacernos entender debe ser nuestro objetivo.

Por Lola Garc������a, Directora de Soluciones Eficaces .

Resumen:
���������

Hablar no es lo mismo que comunicarse. Conozca c������mo hacer llegar su mensaje

���������

Reconozca cu������les son las necesidades b������sicas de la comunicaci������n que debe averiguar, para mejorarla

���������

Descubra c������mo una serie de peque������os detalles, muy habituales en nuestra vida diaria, pueden hacerle mejorar en su comunicaci������n con los dem������s.

Las personas somos seres sociales y podemos prescindir de realizar actividades en com������n pero lo que no podemos es dejar de hablar; para ello, usamos el lenguaje como herramienta para comunicarnos. Como dec������a Unamuno: ���������el voto m������s dif������cil de seguir por las personas no es de la castidad, sino el del silencio���������.

Adem������s de hablar, necesitamos que las personas que se relacionan con nosotros nos respondan, nos den r������plica, nos saluden, en resumen, necesitamos entablar una conversaci������n. Muchas veces estas situaciones son poco trascendentes y son conversaciones triviales o simplemente, de saludo, pero si faltan, nos sentimos ignorados o apartados. Piense, por ejemplo, si un compa������ero suyo o su jefe no le dirige la palabra, o se acerca a un grupo de personas y cuando se integra en la conversaci������n, todo el mundo se calla, sentir������ un gran vac������o y pensar������ ������tierra tr������game!.

Por tanto, las personas necesitamos algo m������s que comunicarnos, necesitamos de las palabras para sentirnos aceptados o transmitir el mensaje deseado y poder utilizarlas para: convencer a nuestro cliente, confundir al adversario, imponerse a un competidor, expresar simpat������a o desagrado, hacer amigos o enemigos, alabar o insultar, hacer feliz a los que nos rodean, etc.

Evidentemente, el lenguaje nos ofrece numerosas posibilidades que se pueden resumir en que los seres humanos tenemos la necesidad de comunicarnos con nuestro entorno, no s������lo hablando, sino tambi������n, siendo escuchados. Precisamos transmitir informaci������n, compartir sentimientos, entretenernos, que nos comprendan o entablar relaciones. Si conocemos las razones por las cuales buscamos la comunicaci������n, lo haremos de una manera m������s eficaz y seremos capaces de conseguir nuestros objetivos.

Sabiendo que contamos con una herramienta en nuestro interior que nos puede ayudar a conseguir lo que buscamos ������por qu������ no empezar a utilizarla de inmediato?

Antes de comenzar, debemos saber que todas las personas tenemos unas necesidades b������sicas que satisfacer y que Maslow defin������a en su famosa Pir������mide, hasta no tener cubiertas las necesidades m������s primordiales, nos podemos seguir avanzando. Pues en la comunicaci������n pasa lo mismo, existe una escala de valores que debemos atender a la hora de interpretar o que nos interpreten un mensaje, para lograr con mayor eficacia nuestros objetivos de comunicaci������n.

Extrapolando la teor������a de Maslow, podemos definir estas necesidades o escala de valores, que condicionan la comunicaci������n, como: vitales, de seguridad, integraci������n, estimaci������n y realizaci������n; s������lo si se tienen satisfechas las necesidades del nivel precedente sentimos el impulso de avanzar en las siguientes; ser consciente de esto, nos resultar������ interesante para mejorar en la forma en la que nos comunicamos con los dem������s.

Hagamos algunas reflexiones sobre esta cuesti������n. Imaginemos que estamos hablando con una persona que tiene problemas econ������micos: no puede llegar a final de mes, no puede pagar a los proveedores, etc., si intentamos venderle algo, con toda seguridad, no conseguiremos nuestros objetivos, ya que estar������ pensando en estas cuestiones y no ser������ receptiva a nuestra propuesta. Lo mismo nos pasar������ si ha tenido un problema con un material suministrado, similar al nuestro, y que le ha generado graves inconvenientes en su trabajo; no escuchar������ las excelencias de nuestro producto hasta no escuchar algo que le ofrezca la seguridad o resuelva los problemas que ha tenido. Si tomamos consciencia de estos temas y aprendemos a escuchar a las personas y lo que les preocupa, mejoraremos en nuestra comunicaci������n hacia ellos.

Conociendo estas razones y siendo conscientes qu������ debemos intuir, lo que piensa o siente nuestro interlocutor, pasemos a ver como podemos ser pro activos y acercarnos a las personas de nuestro entorno y potenciar nuestra comunicaci������n para mejorar nuestras relaciones personales y profesionales.

Para que una empresa funcione necesita de las personas que colaboran en ella, de proveedores que cubran y suministren lo que necesita y de clientes que compren sus productos o servicios; lo habitual, es que se mantengan relaciones fluidas con todos ellos, pero en alguna ocasi������n le habr������ pasado que a un cliente, que ������ltimamente no le ha comprado, le ha dejado de llamar o de enviar informaci������n; o aquel proveedor que le vende productos interesantes, ahora no viene a visitarte y ha cambiado por otro, que pasa regularmente para conocer sus necesidades; o quiz������s las personas que trabajan con usted se sienten un poco desmotivadas o su inter������s por la empresa ha deca������do.

Pues vamos a ver algunos trucos para retomar estas situaciones:

El comienzo del nuevo a������o. Es un momento maravilloso para hacer esa llamada que lleva tiempo pensando que debe hacer pero que no encuentra una ocasi������n ideal para hacerla. Es un periodo, en el que se reciben y se hacen muchas llamadas para desear lo mejor para este a������o; aproveche la ocasi������n y haga las llamadas que tiene pendientes, sin olvidar que tambi������n debe felicitar al resto.

Las vacaciones. Tambi������n es una buena ������poca para aproximarse o realizar algunos contactos que hab������a dejado de lado. Es una acci������n muy positiva, ya que se va a preocupar por algo que les divierte e ilusiona.

Cumplea������os, onom������sticas u otros temas personales. Si tiene una base de datos y va anotando fechas importantes de sus clientes, colaboradores o proveedores, les sorprender������ gratamente si se acuerda de d������as tan se������alados para ellos. Tambi������n si se entera que van a tener un hijo o se van a casar, una llamada para dar la enhorabuena, incrementa la posibilidad de mejora en esta relaci������n.

Entrega o recepci������n de un pedido. Que mejor momento para estrechar lazos que interesarse por conocer si todo ha llegado de forma correcta; su cliente se sorprender������ de esta llamada y en algunas ocasiones, recelar������ de ella, pero cuando vea que simplemente deseaba conocer que todo estaba correcto, su confianza se reforzar������; lo mismo suceder������ si llama a un proveedor para decirle que todo ha llegado de forma correcta o que le ha sorprendido alguna innovaci������n que haya hecho, robustecer������ la relaci������n con su empresa y con usted.

Ascensos, premios o la firma de un contrato o pedido. Cualquier ocasi������n para acercarse a una persona para felicitarla o reconocer su val������a, ofrece un grado de acercamiento y de sentimientos de gratitud. No es muy habitual que las personas se alegren de los ������xitos obtenidos por otras, por tanto, se agradece mucho recibir este tipo de felicitaciones. Lo mismo sucede cuando se consigue un gran contrato o pedido, que permite el crecimiento de una empresa, muchos, sienten una envidia insana que les impide crecer, su actitud debe ser alegrarse y reconocer el triunfo obtenido.

Lanzamiento de un nuevo producto o servicio. Que mejor momento para aproximarnos a nuestros clientes que cuando tenemos algo nuevo que comunicar. Adem������s de las promociones y la publicidad que tenga planificadas, oc������pese de llamar personalmente a sus clientes y contarles la magn������fica noticia. La ilusi������n que usted sienta, ser������ capaz de transmitirla y tendr������ la oportunidad de enamorar a sus clientes con su nuevo producto o servicio.

Recomendaciones e instrucciones de nuestros productos o servicios. Muchas veces damos por hecho que nuestros clientes conocen o saben, c������mo utilizar nuestros productos o servicios o c������mo sacar m������s provecho de ellos. Pues nunca d������ por supuesto este asunto y ll������meles para ofrecerles consejo y asesoramiento, es un valor a������adido que le agradecer������n much������simo.

Quejas y reclamaciones. Estas son situaciones poco agradables pero a las que puede sacar mucho provecho. No hay nada peor que un cliente insatisfecho y en muchas ocasiones, ������ste ni siquiera llama para quejarse o reclamar, simplemente, deja de comprar, por eso, cuando un cliente nos llame, enfadado por algo que no se ha hecho bien, le ha llegado en malas condiciones o no cumple sus expectativas, siempre debemos atender su llamada. Si intentamos capear el temporal ignorando la situaci������n, tendremos a una persona encolerizada y que no hablar������ muy bien de nosotros o de nuestra empresa, as������ que aproveche esta ocasi������n para escuchar todo lo negativo, deje que le cuente con detalle lo que le ha sucedido, no le interrumpa cuando ������l hable, deje que se desfogue y luego, ofr������zcale una soluci������n o transm������tale que va a averiguar lo que ha sucedido y c������mo puede arreglar esta cuesti������n; tan pronto como tenga una soluci������n, ll������mele y deje resuelta este asunto, eso s������, no deje pasar mucho tiempo.

En el ������mbito interno de la empresa y con las personas que colaboramos todos los d������as, debemos establecer m������todos para buscar el acercamiento. El grado de contento y satisfacci������n de las personas que trabajan en una empresa, no siempre va unido con el salario o las posibilidades de promoci������n, sino que en muchas ocasiones, algunas muestras de aprecio, atenci������n o reconocimiento, son suficientes para elevar la moral del equipo humano. Adem������s de los trucos anteriores, extrapolados a este contexto, le ofrecemos dos ideas para alcanzar un mejoramiento en su comunicaci������n:

Informe o nota interna. El pr������ximo d������a que vaya a distribuir un informe o una nota interna, h������galo personalmente. Cuando se lo entregue a la persona a la que va dirigido, entable una conversaci������n con ella, pregunte como se encuentra, qu������ espera, averig������e que le parece, y si necesita ver la informaci������n que le lleva, ofr������zcale la posibilidad de que le cuente su opini������n, una vez le������do.

Reconocimiento y halago por el trabajo bien hecho. Todas las personas intentamos que se nos preste atenci������n y que se reconozcan nuestras virtudes. Sentirse aceptadas y reconocidas forma parte de las necesidades elementales y agradecer, en el momento adecuado el esfuerzo realizado, renueva las fuerzas y refuerza la confianza de uno mismo, y no hay un motor m������s potente, que la energ������a que se genera por alguien que se siente bien y reconocido, lo mismo que usted, al alegrarse por los logros de los dem������s.